Una estrategia global de renta variable básica centrada en la gestión del riesgo

Aprovechando la experiencia de AB en análisis fundamental e incorporando sólidas herramientas cuantitativas, nuestro objetivo es identificar ideas fundamentales de gran convicción, al tiempo que eliminamos los sesgos involuntarios que suelen darse en las estrategias de gestión activa. Mediante este proceso, creemos que podemos generar rentabilidades atractivas en relación con el índice de referencia con un nivel de riesgo similar.

Impulsados por la investigación fundamental

El alfa* fundamental es una capacidad duradera. Al aprovechar la amplia experiencia de AB en materia de investigación para obtener ideas en los estilos «Value», «Core» y «Growth», creemos que podemos lograr una rentabilidad superior relativa.

Aprovechamiento de los modelos cuantitativos de rentabilidad y riesgo

Las ideas de inversión cuantitativa ofrecen una exposición complementaria a la investigación fundamental. Estos valores proporcionan una exposición importante, imparcial y diversificadora que ayuda a reducir el riesgo y contribuye a la rentabilidad relativa.

Construcción sistemática de carteras

La combinación del análisis fundamental y cuantitativo con herramientas de optimización rigurosas permite gestionar los sesgos de estilo, sector y factores, al tiempo que se maximiza la rentabilidad esperada y se controla el riesgo activo frente al índice de referencia. Esto puede contribuir a lograr una mayor consistencia en la rentabilidad relativa.

*El alfa es una medida de la rentabilidad activa de una inversión, es decir, el rendimiento de dicha inversión en comparación con un índice de mercado adecuado.

El valor de una inversión puede aumentar y disminuir y es posible que los inversores no recuperen la totalidad del capital invertido. Capital en riesgo.

Equipo de gestión


Riesgos de inversión a tener en cuenta

Estos y otros riesgos se describen en el folleto del Fondo

Invertir en el Fondo comporta determinados riesgos. La rentabilidad de la inversión y el valor del principal del Fondo fluctuarán, por lo que las acciones del inversor podrán tener un valor superior o inferior a su coste original en el momento del reembolso. Entre los principales riesgos de inversión del Fondo se incluyen los siguientes:

  • Riesgo de valores convertibles: Dado que los valores convertibles están estructurados como bonos que, por lo general, pueden o deben reembolsarse con una cantidad predeterminada de acciones en lugar de efectivo, comportan tanto el riesgo de renta variable como los riesgos de crédito e impago que son habituales en los bonos.

  • Riesgo de divisa: Las inversiones pueden denominarse en una o más monedas diferentes de la moneda de referencia de la cartera. Las variaciones monetarias de las inversiones pueden afectar significativamente al valor liquidativo de la cartera.

  • Riesgo de certificados de depósito: Los certificados de depósito (certificados que representan valores que las entidades financieras mantienen en depósito) comportan los riesgos de liquidez y de contraparte. Los certificados de depósito, como los American Depositary Receipts (ADR), los European Depositary Receipts (EDR) y las participatory notes (P-Notes) pueden negociarse por debajo del valor de sus títulos subyacentes. Los titulares de certificados de depósito podrían carecer de algunos de los derechos (como los derechos de voto) que les asistirían en caso de poseer directamente los valores subyacentes.

  • Riesgo de derivados: El Fondo puede incluir instrumentos financieros derivados. Estos se pueden utilizar para obtener exposición —o aumentar o reducir la exposición— a los activos subyacentes y pueden crear apalancamiento; su uso puede provocar mayores fluctuaciones del patrimonio neto.

  • Riesgo de mercados emergentes: Cuando el Fondo invierte en mercados emergentes, las empresas suelen tener una menor capitalización, sus activos tienden a ser más sensibles a factores económicos y políticos, y es posible que no se puedan negociar con facilidad y que generen pérdidas para el Fondo.

  • Riesgo de valores de renta variable: El valor de las inversiones en renta variable puede fluctuar por a las actividades y los resultados de empresas individuales o a las condiciones económicas y del mercado. Estas inversiones pueden bajar durante periodos breves o prolongados.

  • Riesgo de cobertura: La cobertura se puede utilizar para gestionar el Fondo, así como las clases de acciones con cobertura de divisas con el fin de eliminar el potencial de ganancias junto con el riesgo de pérdidas. Es posible que las medidas diseñadas para atenuar riesgos concretos no funcionen de forma perfecta, no sean factibles en determinadas ocasiones o que fracasen por completo. Dado que no hay una segregación de pasivos entre las clases de acciones, existe un riesgo remoto de que, en determinadas circunstancias, las operaciones de cobertura de divisas den lugar a pasivos que afecten al valor liquidativo de las restantes clases de acciones y sus activos pueden ser utilizados para cubrir estos pasivos incurridos.

  • Riesgo de mercado: Los valores de mercado correspondientes a las posiciones de la cartera fluctúan diariamente, por lo que las inversiones podrían perder valor.

  • Riesgo de Fondos de inversión inmobiliaria (REIT): La inversión en REIT de renta variable puede verse afectada por cambios en el valor de la propiedad subyacente en cartera del REIT, mientras que los REIT hipotecarios pueden verse afectados por la calidad de cualquier crédito ampliado. Los REIT dependen de las capacidades de gestión, no están diversificados, están sujetos a una fuerte dependencia de los flujos de caja, al riesgo de impago de los prestatarios y de autoliquidación, así como al riesgo de tipos de interés.

  • Riesgo de mercado secundario: Las clases de acciones de los ETF están sujetas a riesgos relacionados con la cotización, la liquidez, la negociación y la liquidación. No puede garantizarse que las Acciones que cotizan o se negocian en un mercado de valores vayan a seguir haciéndolo en el futuro. Dado que el precio de mercado al que se negocian las Acciones en el Mercado secundario puede diferir del Valor liquidativo por acción, cuando los inversores compren Acciones de ETF podrían pagar un importe superior al Valor liquidativo vigente en ese momento. Asimismo, podrían percibir un importe inferior al Valor liquidativo cuando vendan dichas Acciones.

  • Riesgo de préstamo de valores: Cuando una cartera presta valores asume el riesgo de contraparte en relación con el prestatario, así como el riesgo de que cualesquiera garantías aportadas por la contraparte resulten insuficientes para cubrir la totalidad de los costes y obligaciones incurridos.

  • Riesgo de renta variable de pequeña y mediana capitalización: Los valores de renta variable (principalmente acciones) de empresas de pequeño y mediano tamaño pueden ser volátiles y menos líquidos que los valores de empresas más grandes. Las empresas de pequeño y mediano tamaño suelen tener menos recursos financieros, historiales de operaciones más cortos y líneas de negocio menos diversas. En consecuencia, pueden estar expuestas a un mayor riesgo de que sus negocios sufran reveses a largo plazo o permanentes. Las ofertas públicas iniciales (OPI) pueden ser sumamente volátiles y difíciles de evaluar debido a la ausencia de historial de negociación y la relativa falta de información pública.

  • Riesgo de sostenibilidad: El riesgo de sostenibilidad significa un evento o una condición ambiental, social o de gobierno corporativo que, de producirse, podría tener o tendría necesariamente repercusiones negativas sobre el valor de una inversión del fondo. Los riesgos de sostenibilidad pueden incidir en la rentabilidad ajustada por el riesgo a largo plazo de los inversores. La evaluación de los riesgos de sostenibilidad es compleja y puede estar basada en datos medioambientales, sociales o de gobierno corporativo que son difíciles de obtener, no son completos, son estimaciones, están desactualizados o resultan materialmente inexactos. Incluso en el caso de que se disponga de dichos datos, no puede garantizarse que estén correctamente calculados.

  • Riesgo de los modelos sistemáticos/cuantitativos: Pueden utilizarse modelos cuantitativos propios con fines de selección, ponderación y asignación de activos. El proceso de análisis y modelización resulta complejo y puede presentar defectos de diseño o incluir hipótesis erróneas. Puede que el modelo no funcione de forma adecuada y no permita que la Cartera alcance su objetivo de inversión. Se pueden crear determinados modelos con datos de proveedores externos, lo que podría reducir la eficacia de dichos modelos. Puede resultar difícil aplicar las recomendaciones que genera el modelo cuando existen condiciones de mercado extremadamente volátiles o ilíquidas.



Documentación del fondo