Por qué la Fed está acelerando la bajada de tipos

15 julio 2024
4 min read

Una bajada temprana de tipos podría ser una buena noticia para la economía de EE. UU.

Las buenas noticias en el terreno de la inflación posiblemente servirán de aliciente a la Fed para comenzar a bajar los tipos antes de lo previsto. Esta decisión debería empezar a aliviar la presión sobre la economía estadounidense y mantener el aterrizaje suave como escenario más probable.

Una bajada anticipada de tipos por parte de la Fed resulta ahora más plausible

Tras los decepcionantes progresos en el cumplimiento del objetivo de inflación de la Fed del 2%, el panorama ha mejorado en los últimos meses (Gráfico). Y lo ha hecho hasta tal punto que ahora prevemos que la primera bajada de tipos se produzca en septiembre y no a finales de año. Eso supondría dos recortes de 25 puntos básicos este año —en lugar de uno— que irían seguidos de rebajas trimestrales a lo largo de 2025.

La inflación subyacente de EE. UU. se ha reducido notablemente
Inflación subyacente del índice de precios al consumo de EE. UU. (variación porcentual interanual)
La inflación subyacente de EE. UU. se ha reducido notablemente

La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
Hasta el 30 de junio de 2024
Fuente: US Bureau of Labor Statistics y AllianceBernstein (AB)

Eso significa que los tipos de interés bajarán sustancialmente en los próximos años, lo que contribuirá a aliviar la presión sobre la economía estadounidense. Ese alivio llegaría en el momento oportuno, ya que cada vez hay más indicios de que los altos tipos de interés están lastrando el crecimiento económico. Eso no nos preocupa —la desaceleración del crecimiento es nuestro principal escenario desde hace tiempo—, pero lo cierto es que dejar los tipos en niveles elevados durante un largo período podría convertir una desaceleración en una recesión.

Creemos que la Fed debería actuar pronto (y así lo hará) para evitar que eso ocurra.

Los costes de la vivienda se enfrían: buenas noticias para la inflación

El banco central cada vez tiene más datos que justificarían un adelanto de las rebajas de tipos, ya que el panorama de inflación ha mejorado sustancialmente según las últimas referencias. Tras registrar movimientos laterales a comienzos de año, en los últimos meses, la inflación subyacente basada en el índice de precios al consumo (IPC) ha retomado su impulso a la baja.

Debido a la moderación que experimentó la inflación el año pasado, el mercado empezó a descontar hasta seis rebajas de tipos este año. Sin embargo, nosotros nunca contemplamos esa posibilidad. El motivo principal por el que discrepábamos era que, bajo la lupa, los detalles no eran tan alentadores como sugerían los datos a primera vista. En concreto, los precios de los bienes se normalizaron muy rápidamente, pero no ocurrió lo mismo con los servicios —especialmente los relativos a la vivienda—.

Sin embargo, las cosas han cambiado en los últimos tiempos, registrándose un notable avance a la hora de restituir los costes de la vivienda a los niveles normales (Gráfico). Creemos que los datos seguirán mejorando: la moderación que registraron previamente los precios de la vivienda se está trasladando justo ahora al dato del IPC correspondiente a los costes de la vivienda. A medida que los nuevos datos vayan trasladándose al índice, creemos que la inflación subyacente global seguirá descendiendo.

Los costes de la vivienda se reducen y posiblemente seguirán haciéndolo
Índice de precios de la vivienda e índice de costes de la vivienda del IPC
Los costes de la vivienda se reducen y posiblemente seguirán haciéndolo

La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
Inflación de precios de la vivienda hasta el 30 de abril de 2024; componente del IPC correspondiente a los costes de la vivienda hasta el 31 de marzo de 2024
Fuente: Case-Shiller, US Bureau of Economic Analysis y AB

La relajación de la política monetaria puede apuntalar a sectores clave de la economía

En un contexto de descenso de la inflación, creemos que la Fed pronto tendrá la confianza necesaria para comenzar a bajar los tipos. Esta es una parte fundamental de la gestión económica, ya que los altos tipos de interés han lastrado a una amplia variedad de sectores.

Los elevados tipos de interés hipotecarios han refrenado la construcción de viviendas, haciendo mella en la inversión en activos fijos en general. El mercado de la vivienda también tiene repercusiones importantes en otras partes de la economía. Al fin y al cabo, la compra de una vivienda es solo el principio; inmediatamente después vienen los muebles y otros accesorios. La reducción de estas compras ha supuesto este año un descenso del consumo global de los hogares, que ha aumentado un 1,5% anualizado en el primer trimestre.

Eso es menos de la mitad de la tasa de crecimiento registrada a finales de 2024 y se encuentra muy por debajo de la media a largo plazo. Dado que el consumo es responsable de la mayor parte del crecimiento económico estadounidense, una contracción del mismo supondría un deterioro del producto interior bruto (PIB). Eso es justamente lo que prevemos. Después de que el PIB repuntara más del 3% en 2023, actualmente pronosticamos un crecimiento del 1,5% en 2024 (basándonos en comparaciones con el cuarto trimestre).

Aflojan las tensiones en el mercado laboral, pero hay que seguir atentos

El mercado laboral estadounidense también se está regulando: sigue habiendo una fuerte actividad de contratación, pero ahora es algo más floja. Asimismo, la tasa de desempleo ha aumentado casi medio punto porcentual desde mínimos de comienzos del ciclo (Gráfico). Buena parte de ese incremento puede atribuirse a la mayor disponibilidad de trabajadores como consecuencia de un aumento de los flujos migratorios. Sin embargo, esto también indica que el mercado laboral posiblemente no contribuya a un incremento de los precios en los próximos meses.

El desempleo aumenta conforme se enfría el mercado de trabajo
Tasa de desempleo en EEUU (porcentaje)
El desempleo aumenta conforme se enfría el mercado de trabajo

La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
Hasta el 30 de junio de 2024
Fuente: US Bureau of Labor Statistics y AB

En todo caso, hay que seguir vigilando de cerca el mercado laboral, no porque pueda impedir que comience un ciclo expansivo, sino porque podría acelerarlo. Si el mercado laboral comienza realmente a debilitarse —por ejemplo, con grandes despidos—, creemos que nuestra previsión de una bajada trimestral de tipos sería demasiado conservadora. En el contexto de normalización de la inflación, un mercado laboral más débil significaría un ciclo expansivo más agresivo.

Siendo claros, ese no es nuestro escenario principal. La tasa de desempleo sigue siendo muy baja en términos históricos. Además, creemos que el reciente incremento moderado solo es parte del proceso de reequilibrio del mercado laboral y no algo que deba causar alarma.

De momento, seguimos sintiéndonos cómodos con la idea de que es improbable que la economía acuse verdadera debilidad y que un aterrizaje suave —reajuste económico sin recesión— es el escenario más probable. El comienzo inminente del ciclo expansivo de la Fed refuerza nuestra confianza en esa hipótesis. Una rebaja de tipos en un contexto de descenso de la inflación permitiría que la economía estadounidense siguiese por buen camino, aunque ese camino sea más lento que el del año pasado.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.