¿Se enfrenta Europa a otra crisis bancaria?

21 abril 2023
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Los inversores en acciones de bancos europeos se han visto afectados por las recientes turbulencias del sector. Pero muchas entidades están en unas condiciones mucho mejores de lo que parece, y el sector está sujeto a una regulación mucho más estricta que en Estados Unidos. Diversos valores financieros deberían ser capaces de capear el temporal y obtener buenos resultados a largo plazo. 

Las quiebras bancarias registradas en marzo, tanto en Estados Unidos como en Europa, sacudieron a los mercados. Aunque Silicon Valley Bank, Signature Bank y Credit Suisse tenían historias diferentes, todos ellos tenían el mismo denominador común: habían sucumbido a los riesgos generados por un incremento de los tipos de interés, que en última instancia había provocado una crisis de confianza y una rápida retirada de fondos. Este hecho fue un tanto sorprendente, ya que unos tipos de interés más altos suelen ser positivos para el negocio bancario. 

La preocupación de los inversores es comprensible, y el riesgo de tipos de interés debe ser vigilado. Sin embargo, cuando se producen controversias importantes en un sector, es frecuente observar una sobrerreacción emocional en el mercado, ya que los precios de las acciones caen de manera indiscriminada en todo ese sector. En situaciones como esta, aquellos inversores que sean capaces de identificar acciones con desajustes de precios pueden encontrar empresas infravaloradas que no son vulnerables a los mismos riesgos y que presentan un sólido potencial de rentabilidad a largo plazo.

Las dinámicas son diferentes en Europa 

A nuestro juicio, el sector de banca minorista europeo se asienta en un modelo de negocio resiliente. En Europa, los bancos suelen tener una base de clientes minoristas de depósitos mucho mayor que la de los bancos estadounidenses, donde existe una mayor tradición de utilizar fondos del mercado monetario como vehículos para los depósitos. En consecuencia, muchos bancos europeos obtienen una mayor parte de sus fondos de millones de depositantes que son hogares y empresas. Creemos que dichos clientes representan una base altamente diversificada y estable, lo que reduce el riesgo de concentración; es decir, el peligro de que un número relativamente reducido de grandes clientes retire sus fondos de manera simultánea. 

¿Qué hacen los bancos con esos depósitos? Algunos fondos están colocados en los bancos centrales, de manera que el banco obtiene intereses y goza de liquidez. Otros fondos se prestan a tipos de interés más elevados, por lo que los bancos obtienen ingresos del diferencial entre los tipos de interés de los depósitos y los préstamos. Esto se conoce como margen de intereses: la fuente más básica de ingresos bancarios.

Unos tipos de interés más altos ayudan a los bancos a obtener un mayor margen de intereses. Esta dinámica difiere sustancialmente de la situación que tuvo que afrontar SVB al tener que pagar un alto precio por invertir en bonos del Tesoro que se vieron afectados por el repunte de tipos. Los bancos que dependen del margen de intereses como fuente habitual de ingresos deberían beneficiarse del actual entorno de tipos de interés elevados. 

El sector bancario europeo ofrece un terreno fértil para encontrar bancos de ese tipo. Los márgenes de intereses han experimentado un sólido crecimiento en los últimos años (Gráfico). Además, los bancos europeos han registrado mayores revisiones al alza de sus beneficios que cualquier otro sector de la región. 

Unos tipos de interés más altos pueden ayudar a los bancos europeos a incrementar más sus ingresos
Unos tipos de interés más altos pueden ayudar a los bancos europeos a incrementar más sus ingresos

La rentabilidad histórica y los análisis actuales no garantizan los resultados futuros.  
*Basado en el margen de intereses de 48 bancos europeos.
†Variación porcentual de las estimaciones de consenso de los beneficios por acción (BPA) para el año natural 2023, a 19 de abril de 2023, frente a las estimaciones de tres meses antes. 
Imagen de la izquierda: datos a 18 de abril de 2023;  imagen de la derecha: datos a 19 de abril de 2023
Fuente: Autonomous Research, FactSet, MSCI y AllianceBernstein (AB)

Los bancos también han reforzado sus ratios de cobertura de liquidez hasta cerca del 165%, según nuestro análisis de 33 bancos europeos. Esta cifra es muy superior al ratio de liquidez del 100% que exige el Banco Central Europeo, y que mide el grado en que los bancos disponen de suficiente liquidez para soportar un escenario de tensiones en la financiación durante 30 días. La morosidad también ha caído por debajo del 2% —desde máximos del 6,8% hace casi diez años—, lo que ofrece un cómodo colchón en caso de incrementarse los impagos de los clientes si la economía se desacelera. 

Sin embargo, creemos que el mercado no aprecia estas características positivas. Tras la reciente corriente vendedora en el sector, las acciones de los bancos europeos cotizan con un descuento récord sobre el PER del 49% respecto del mercado de renta variable en general (Gráfico).

Los bancos europeos cotizan con un fuerte descuento respecto del mercado
Los bancos europeos cotizan con un fuerte descuento respecto del mercado

La rentabilidad histórica y los análisis actuales no garantizan los resultados futuros.
Datos a 18 de abril de 2021
Fuente: Bloomberg, STOXX y AB.

Ya existe una reglamentación rigurosa 

Puede que a los escépticos les preocupe cómo afectaría a los ingresos bancarios una posible nueva reglamentación. Sin embargo, creemos que el sector bancario europeo es mucho menos vulnerable a la aplicación de nuevas normativas que el estadounidense. Incluso antes de las recientes quiebras, la reglamentación bancaria europea era mucho más rigurosa que la aplicada en Estados Unidos. De hecho, los bancos europeos de todos los tamaños están sujetos a los mismos requisitos reglamentarios y de capital, a diferencia de Estados Unidos, donde se aplican distintas normativas dependiendo del tamaño de las entidades. Por consiguiente, no prevemos una oleada de nueva reglamentación en Europa que pueda erosionar los ingresos bancarios. 

Por supuesto, el negocio bancario se basa fundamentalmente en la confianza. Los hechos recientes son un recordatorio de que ningún banco puede sobrevivir a una fuga de depósitos, algo que puede ocurrir con extrema rapidez en la era de internet. También sabemos que el crédito a tipos de interés extremadamente bajos, como los de los últimos años, puede llegar a provocar problemas de deuda incobrable a medida que aumentan los tipos de interés y los prestatarios menos solventes no pueden atender sus obligaciones de financiación. Asimismo, es probable que los bancos deban asumir un aumento de los costes de financiación mayorista tras las recientes turbulencias, ya que la percepción del riesgo ha cambiado. Ningún banco es inmune a estas tendencias. 

Sin embargo, no todos los bancos son iguales. En Europa, creemos que un entorno reglamentario ya riguroso y un modelo de negocio bancario generalmente robusto aportan un contexto sólido para que los bancos consigan afrontar distintos retos. Los bancos con valoraciones atractivas, bases de clientes diversas y modelos de negocio que puedan beneficiase claramente del alza de tipos merecen ahora especial atención. Con este tipo de entidades, los inversores descubrirán que un sector impopular puede ser una fuente atípica de sólidas rentabilidades potenciales a largo plazo en las carteras de renta variable. 

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.