Muchas empresas de tecnología médica se parecen más a negocios de tecnología o de consumo que a los desarrolladores de medicamentos tradicionales. En segmentos de subindustria tales como dispositivos terapéuticos, instrumental quirúrgico y diagnósticos (imagen, arriba), las empresas desarrollan bases instaladas de dispositivos, consumibles y servicios asociados que se renuevan y actualizan con el tiempo. La innovación incremental —mejoras en la precisión, la facilidad de uso o la integración de datos— puede prolongar el ciclo de vida de los productos y fortalecer las relaciones con los clientes, en lugar de reiniciarlas. Además, estas empresas no tienen que preocuparse de que la expiración de las patentes perjudique sus beneficios futuros.
Esa distinción tiene implicaciones importantes para la durabilidad. Los dispositivos con altos costes de cambio y una profunda integración clínica pueden sustentar ingresos recurrentes y franquicias de larga duración, incluso cuando el sentimiento a corto plazo se vuelve desfavorable para el sector.
¿Dónde pueden los inversores descubrir innovación médica?
El escepticismo reciente se ha centrado en los nombres más importantes del sector: Abbott Laboratories y Boston Scientific. Sus acciones han estado bajo presión debido a controversias específicas de la empresa.
Sin embargo, en nuestra opinión, los titulares negativos sobre las grandes empresas no deberían ensombrecer el sector. De hecho, la innovación está progresando en varias áreas de gran impacto en empresas menos conocidas del sector.
Las tecnologías de cardiología estructural son un buen ejemplo de ello. Los avances en la sustitución de válvulas y los procedimientos mínimamente invasivos están ampliando la elegibilidad de los pacientes, acelerando los tiempos de recuperación y dando lugar a mejores resultados clínicos a largo plazo. La significativa cuota de mercado de Edwards Lifesciences en este segmento de tecnología médica, y los avances en otros tipos de válvulas, la posicionan favorablemente para un crecimiento rentable.
En el cuidado de la diabetes, la monitorización continua de la glucosa (MCG) es un gran ejemplo de innovación acumulativa. Los productos de MCG se lanzaron al mercado hace unos 20 años y han prolongado la vida de millones de diabéticos en todo el mundo al ofrecer a los pacientes la posibilidad de controlar continuamente sus niveles de azúcar en sangre, lo que ayuda a evitar valores peligrosamente bajos o altos. DexCom, una de las dos empresas líderes en esta tecnología, ha experimentado un crecimiento constante y sostenido a largo plazo gracias a la creciente adopción por parte de los pacientes, y está expandiendo el concepto a la monitorización continua para otros segmentos del mercado médico.
Estos desarrollos rara vez son binarios. A diferencia de muchas pequeñas empresas biotecnológicas en las que los resultados pueden depender de un único ensayo o decisión regulatoria, las innovaciones en tecnología médica tienden a acumularse gradualmente. Eso hace que el análisis fundamental sea especialmente eficaz para identificar oportunidades.
Capturar la innovación a un precio razonable
Las condiciones actuales del mercado, vistas desde una perspectiva histórica, son especialmente atractivas para las acciones de tecnología médica. A principios de la década de 2010, las acciones de tecnología médica no gozaban de popularidad y las previsiones de crecimiento eran bajas. Las valoraciones actuales sugieren que los inversores están eludiendo la tecnología médica; sin embargo, las expectativas de crecimiento son mucho más elevadas que hace 15 años. Las valoraciones actuales, respaldadas por un sólido potencial de crecimiento de los beneficios, previsto en un 9,6 % anualizado hasta 2029 (imagen), ofrecen un punto de entrada atractivo para los inversores en renta variable, en nuestra opinión.