¿Las oficinas europeas están acabadas? Creemos que no. Solo son diferentes.
Que nadie se engañe: los inmuebles de oficinas atraviesan problemas a ambas orillas del Atlántico, entre ellos, unos tipos de interés altos durante más tiempo y valoraciones más bajas que, en ciertos casos, dificultan la refinanciación. Sin embargo, creemos que ciertos factores hacen que las oficinas europeas sean menos volátiles que las estadounidenses.
Ahora bien, esto no significa que sea el momento de centrarse en este tipo de inmuebles. De hecho, creemos que otros segmentos de inmuebles comerciales ofrecen oportunidades mucho más atractivas. En todo caso, prevemos que siga habiendo alta demanda del tipo adecuado de inmuebles de oficinas, y pensamos que los inversores que entiendan bien las diferencias entre Europa y Estados Unidos tendrían más probabilidades de aprovechar el potencial europeo en el futuro.
Oferta de oficinas: puede que sea inferior en Europa
¿Por qué el mercado de oficinas europeo es diferente?
Empecemos por la oferta. Los modelos de trabajo en remoto e híbridos han tenido efectos profundos en el valor y la utilidad de las oficinas en todo el mundo. No obstante, cabe señalar que las ciudades pasarela europeas suelen tener menos stock de oficinas per cápita que las estadounidenses. Puede que esto se deba a que la mayoría de los países europeos no tienen «ciudades periféricas» como las de Estados Unidos, y tampoco los rascacielos de oficinas que pueblan el horizonte de tantas ciudades del país norteamericano (el distrito financiero y de negocios parisino de La Défence es una excepción).
Esta es una diferencia importante, ya que cuando esos rascacielos se vuelven obsoletos son sumamente difíciles de convertir en viviendas. Muchos de estos edificios son superestructuras rígidas que tienen instalados sistemas poco respetuosos con el medio ambiente y suelos de chapa imposibles de adaptar con facilidad y de forma económica a las necesidades de los inquilinos. En definitiva, convertir estos edificios en viviendas con cañerías y acceso a luz natural supone todo un reto.
Según nuestro análisis de oficinas per cápita, Estados Unidos es el mercado con más exceso de oferta. El espacio dedicado a oficinas en el país supera con creces al de los principales mercados europeos, incluidos Reino Unido, Francia y Alemania.
Es más, el exceso de oferta en muchas ciudades pasarela estadounidenses corresponde principalmente a oficinas anticuadas muy mal equipadas si se tienen en cuenta las exigencias actuales tanto de los empleados como de los empleadores: edificios con diseños estéticamente agradables y respetuosos con el medio ambiente, próximos a espacios abiertos y de tránsito, y que favorezcan un entorno de trabajo colaborativo.
Las dimensiones también importan
Puede que Europa salga mejor parada en lo que se refiere a los problemas de oferta, ya que las construcciones de la región son más pequeñas y pueden reconvertirse con mayor facilidad. Por ejemplo, según datos de Savills, proveedor global de servicios inmobiliarios, entre 2015 y 2022 se crearon más de 75.000 unidades residenciales en el Reino Unidos mediante la reconversión del stock de oficinas obsoletas. Esto puede ayudar a explicar por qué las tasas de oficinas desocupadas, que repuntaron a escala global durante la pandemia, son inferiores en las principales ciudades europeas (Gráfico).