Sector salud de EE.UU.: valoración atractiva y crecimiento estructural

mayo 10 2025
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El sector salud de EE. UU. ofrece un punto de entrada con valoraciones atractivas para una asignación sobreponderada de carácter estratégico. Y ello a pesar de la gran incertidumbre a corto plazo en torno a la evolución de las políticas estadounidenses. El sector cotiza cerca de mínimos históricos a escala global. Ahora bien, los múltiplos PER (precio/beneficios futuros) señalan que, en EE. UU., estas acciones se negocian con su mayor descuento respecto al conjunto del mercado en casi 40 años. Estos valores representan la proporción más baja del mercado en general de los últimos 15 años.

Aunque reconocemos que existe gran incertidumbre en torno a las políticas para este sector, creemos que la valoración actual y los constantes flujos de salida de los últimos años —aparte de que, a nuestro juicio, el sentimiento inversor ya refleja riesgos importantes— deberían limitar las caídas potenciales.

Por otra parte, creemos que el sector salud ofrece sólidas perspectivas de crecimiento estructural, ya que se beneficiará de los efectos del envejecimiento de la población y la creciente necesidad de cuidados, además de las posibles ventajas que aportará la adopción de la IA a largo plazo. También tiene una excelente trayectoria ofreciendo un crecimiento de los beneficios a tasas superiores a las del mercado.

A corto plazo, creemos que una asignación al sector salud también puede tener una función estabilizadora en un contexto de incertidumbre macroeconómica, dado su carácter defensivo y el historial de resiliencia en anteriores caídas del mercado de renta variable.

En nuestra opinión, la demografía, la desglobalización, un retraso en la transición energética y el aumento de la deuda pública serán fuerzas muy poderosas que determinarán el entorno macroeconómico y de mercado en los próximos años. Sus efectos apuntan a un entorno de crecimiento estructuralmente menor y una inflación más elevada y volátil, lo que nos lleva a prever menores rentabilidades de la renta variable y mayor volatilidad del mercado que en los últimos 15 años. Hay una pregunta en el aire: ¿En qué medida la IA podrá resolver parte de esos retos, especialmente mediante un aumento generalizado de la productividad?

Creemos que nuestra perspectiva justifica una sobreponderación estratégica en el sector salud estadounidense. A corto plazo, el reciente anuncio por parte del presidente estadounidense Donald Trump de su intención de obligar a reducir los precios de los medicamentos en el país para que se ajusten al precio internacional de referencia más bajo genera incertidumbre. Está por ver hasta qué punto podrá aplicarse dicha medida. No obstante, el sector también podría tener un papel importante a la hora de diversificar y reducir la fuerte concentración del mercado en los valores tecnológicos, y también para estabilizar las carteras durante las caídas de los mercados. A largo plazo, el envejecimiento de la población debería beneficiar de forma estructural al sector salud, cuyo poder de fijación de precios permitiría mantener un crecimiento real sostenido de los beneficios, incluso en un mundo con una inflación estructuralmente más alta. También creemos que el sector se perfila claramente como uno de los beneficiarios potenciales de la IA. Muchas posibles aplicaciones podrían aumentar la productividad y reducir los costes derivados del desarrollo de medicamentos, mejorar la eficiencia y la eficacia de las labores de investigación y desarrollo (I+D) y permitir mejores servicios y atención a los clientes.

Aunque reconocemos que existe gran incertidumbre en torno a las políticas del sector salud estadounidense en particular, sus valoraciones actuales y el posicionamiento de los inversores deberían limitar las caídas potenciales y ofrecer un punto de entrada atractivo.

El sector salud estadounidense representa apenas un 10% del mercado de renta variable, su porcentaje más bajo de los últimos 15 años (Gráfico 1). El sentimiento negativo que existe actualmente hacia el sector también se refleja en su valoración (Gráfico 2): la valoración por el múltiplo PER a 12 meses muestra un descuento de nada menos que el 20%. El panorama es muy parecido en todo el mundo, de forma que el sector salud se negocia muy por debajo de la valoración media histórica.

El sector salud representa una proporción del mercado en general cercana a mínimos históricos
El sector salud representa una proporción del mercado en general cercana a mínimos históricos

La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
A 12 de mayo de 2025
Fuente: LSEG Data & Analytics, FactSet, IBES y AllianceBernstein (AB)

El sector salud de EE. UU. y global se negocia con descuento respecto al mercado en general
El sector salud de EE. UU. y global se negocia con descuento respecto al mercado en general

El análisis actual no garantiza los resultados futuros.
A 12 de mayo de 2025
Fuente: FactSet y AB

Si situamos el sector salud de EE. UU. en el contexto del resto del mercado estadounidense (Gráfico 3), se observa que es el más barato en términos relativos tras los fuertes reajustes del año pasado.

El sector salud es el más barato del mercado
PER a 12 meses respecto al mercado (puntuación Z)
El sector salud es el más barato del mercado

El análisis actual no garantiza los resultados futuros.
A 12 de mayo de 2025
Fuente: FactSet y AB

Aparte de la crisis financiera mundial y la pandemia de COVID-19, los únicos períodos en los que se registraron descuentos similares respecto al mercado en general fueron los de mediados de 1993 y finales de 2016. Estos dos episodios también se caracterizaron por una enorme incertidumbre en torno a las políticas para el sector.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.