Los mercados emergentes han repuntado tras sufrir retrocesos
Los aranceles propuestos por EE. UU. en 2025 van en la línea de las políticas iniciadas en el primer mandato de Trump en 2018. Las empresas de ME ya estaban avisadas del peligro de los aranceles y han reajustado sus cadenas de suministro para atenuar los efectos de las posibles alteraciones. Por otra parte, los inversores en ME han descontado esos riesgos en sus decisiones, y gran parte de los efectos previstos ya se reflejan en los valores de dichos mercados.
Por tanto, creemos que las inversiones en ME podrían repuntar sustancialmente si desaparece el escenario de aranceles elevados, sobre todo porque tras períodos de volatilidad extrema en los mercados, la renta variable de ME se ha comportado mejor que la de mercados desarrollados.
Seguir diversificados y cuidado con las fluctuaciones extremas
En el actual contexto de gran incertidumbre y volatilidad, los inversores demasiado tácticos podrían exponerse al riesgo de fluctuaciones extremas del mercado. Apostamos por carteras bien diversificadas y equilibradas, con posiciones en renta variable basadas en fundamentales sólidos y que den importancia al poder de fijación de precios y a características defensivas que permitan resistir ante las presiones arancelarias. En el caso de las posiciones en bonos, abogamos por un sesgo hacia la calidad (por ejemplo, sobreponderar deuda soberana de ME en lugar de deuda en moneda local).
Prepararse para distintos escenarios
Por otra parte, creemos que los inversores deberían estudiar a los posibles ganadores y perdedores en diversos escenarios mientras se despejan las dudas en torno a los aranceles. Por ejemplo:
- En un escenario de aranceles recíprocos elevados, entre los ganadores estarían aquellos países y empresas que se vean menos afectados por esos gravámenes o que se beneficien de una sustitución de las importaciones. Vemos oportunidades en los sectores de consumo y financiero de Brasil, así como en empresas de consumo cíclico de China. En el grupo de perdedores estarían los grandes exportadores a EE. UU., sobre todo aquellos que operen en sectores considerados clave para la prosperidad de la industria manufacturera estadounidense.
- En el escenario de aranceles bajos, el reciente comportamiento de los precios ya refleja un repunte de las empresas y países más afectados. Un análisis exhaustivo ayudaría a los inversores a determinar en qué casos los precios se han ajustado de manera excesiva y en qué otros no lo han hecho lo suficiente.
- Desde la perspectiva del reajuste global, entre los perdedores estarían las empresas integradas en cadenas de suministro de importancia estratégica que son vulnerables a la repatriación de la actividad a EE. UU. Los países y empresas que traten de evitar los aranceles estadounidenses mediante la reexpedición de mercancías utilizando terceros países («lavado de origen») también podrían ser objeto de sanciones por parte de EE. UU. Por el contrario, las ganadoras serían aquellas empresas que estén bien posicionadas para beneficiarse de los planes para reactivar la industria estadounidense, incluidas aquellas que ya posean operaciones en EE. UU. o tengan previsto hacerlo.
Los mercados emergentes ofrecen una amplia variedad de oportunidades
La amplia variedad de empresas y países de ME, junto con las ineficiencias inherentes del mercado, crea un gran abanico de oportunidades para que los gestores activos descubran anomalías de precios, tanto en las distintas clases de activos como dentro de ellas. De hecho, los gestores de inversión activos, tanto de renta fija como de renta variable de ME, han batido a sus índices de referencia en el largo plazo. Por tanto, creemos que los ME deberían representar una parte sustancial de los ingresos por comisiones de estos gestores.
Asimismo, los ME pueden ofrecer valiosas ventajas de diversificación de las carteras durante el volátil período de reajuste. Solo las acciones A de China representan alrededor de 5.000 valores. Se trata de un mercado enorme y menos eficiente que también ha mostrado algunas de las correlaciones más bajas con los mercados desarrollados (Gráfico).