Los factores ESG en acción: mejorar los modelos del cambio climático para las inversiones

25 marzo 2021
5 min read

Los factores ESG en acción

La medición de los efectos del cambio climático sobre las valoraciones de las inversiones ha dado lugar a un nuevo sector que necesita desarrollarse rápidamente, puesto que los requisitos de divulgación, las expectativas de las partes interesadas y la concienciación del mercado avanzan a gran velocidad. En AllianceBernstein hemos colaborado con el Earth Institute de la Universidad de Columbia para realizar una amplia revisión de los proveedores de análisis de escenarios de cambio climático existentes y de sus diversos enfoques.

El problema
El análisis de escenarios de cambio climático es un sector incipiente con datos imperfectos y enfoques altamente variables que potencian el desafío. Los inversores soportan cada vez más presiones para que midan el cambio climático en las carteras.
El fundamento de inversión
El cambio climático afecta a las valoraciones de los activos, pero hasta hace poco esto no se medía. Los inversores que incorporen estos datos en las valoraciones de forma temprana tendrán una visión más clara de los riesgos y oportunidades reales de sus carteras.
Objetivos de nuestra interacción
Los análisis de escenarios de cambio climático existentes representan un buen punto de partida, pero es necesario seguir avanzando para que los gestores de cartera puedan implementar plenamente estos modelos en sus decisiones de inversión.
Author

Los titulares de los activos quieren y necesitan entender los potenciales efectos del cambio climático en sus carteras. Los analistas de inversiones tradicionales pasan los días examinando los riesgos y las oportunidades que pueden hacer fluctuar el valor de una inversión. Pero hasta hace poco resultaba difícil medir las potenciales repercusiones del cambio climático sobre la rentabilidad de la cartera o la valoración de una empresa. Puede que el análisis de escenarios de cambio climático ayude a los inversores a entender los efectos del cambio climático sobre los activos físicos, así como las oportunidades y los desafíos que una empresa podría afrontar en su transición hacia una economía más baja en carbono.

Sin embargo, se trata de una empresa incipiente y los inconvenientes inherentes al desarrollo se hacen sentir en todas partes. Cada proveedor dispone de un enfoque exclusivo para los datos y el análisis, con diferentes puntos fuertes y debilidades. Con el paso del tiempo probablemente observaremos cierta convergencia, cuando los reguladores, los clientes, los beneficiarios y otras partes interesadas exijan que los inversores presenten información sobre la exposición de las carteras a los riesgos y oportunidades del cambio climático. Esto representa una tarea abrumadora para los gestores de activos.

Colaboración entre el mundo académico y el sector de las inversiones

AllianceBernstein (AB) ha establecido una colaboración con el Earth Institute de la Universidad de Columbia. Nuestro equipo ha colaborado con el Earth Institute para crear e impartir formación sobre riesgos climáticos a inversores internos de AB y otras partes interesadas. A continuación, esos inversores y partes interesadas trabajaron con el Earth Institute para elaborar nuestra primera declaración climática en consonancia con las recomendaciones del Grupo de trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD). En su condición de signataria de los Principios sobre Inversión Responsable (PRI) promovidos por las Naciones Unidas, AB estará obligada finalmente a implementar un análisis de escenarios a sus inversiones y operaciones, creemos que nuestra colaboración con el Earth Institute favorecerá a este análisis de forma significativa.

Según la definición del TCFD, el análisis de escenarios es un ejercicio que ayuda a entender cómo las oportunidades y los riesgos físicos y de transición asociados al cambio climático podrían afectar a una empresa con el paso del tiempo. El riesgo físico mide el coste para los activos físicos de una empresa derivados del cambio climático. Por ejemplo, las instalaciones en riesgo por inundaciones costeras, el impacto de las temperaturas extremas sobre las infraestructuras, el aumento de las fuertes tormentas u otros daños tangibles. El riesgo de transición mide tanto el efecto de las políticas —por ejemplo, el coste de las obligaciones de reducción de emisiones— como las oportunidades que podrían surgir como consecuencia de la transición a una economía baja en carbono —por ejemplo, el desarrollo de nuevas tecnologías bajas en carbono, u otros productos o servicios que podrían ayudar a la sociedad a mitigar el cambio climático o a adaptarse a este—.

AB se esfuerza por entender, asimilar y, con el paso del tiempo, mejorar el análisis de escenarios climáticos. La elaboración de análisis de escenarios de cambio climático significativos para la divulgación de información y las decisiones de inversión es un proceso que se irá perfeccionando de forma constante a medida que su uso se vaya normalizando.

Nuestro análisis de los diversos proveedores y de sus ofertas procede en parte de nuestra experiencia interna. En concreto, AB dispone de un modelo propio de escenarios de cambio climático que se utiliza para gestionar una estrategia de acciones australianas basándose en el índice ASX 200. Nuestra experiencia con este modelo —y los recursos masivos necesarios para analizar convenientemente los escenarios de cambio climático para estas 200 acciones— sirvió de base para nuestra evaluación de los proveedores externos de análisis de escenarios, cuyas conclusiones podemos combinar con las percepciones de la gestión activa de carteras para los universos de inversión de mayor tamaño.

AB solicitó a 11 proveedores que respondiesen a una Solicitud de propuesta. Las empresas y sus modelos de cambio climático se evaluaron inicialmente basándose en nueve criterios (Gráfico).

A list of analytical criteria is shown on the left, used in the study to analyze 11 vendors, shown in a list on the right.

Todos los proveedores presentaban lagunas por lo que respecta a la cobertura de las clases de activos y de los mercados. Por ejemplo, algunas empresas solo cubren los mercados desarrollados, otras cubren también los mercados emergentes, pero ninguna ofrece una cobertura completa de los mercados frontera. Algunos proveedores solo cubren la renta variable y otros cubren también la deuda corporativa o soberana, con o sin cobertura de la renta variable. Ninguna empresa cubría las opciones y la cobertura de otras clases de activos era limitada o nula. A pesar de que se trata de un sector muy nuevo, ya hemos visto proveedores que tratan de cerrar estas brechas a través de la adquisición y la consolidación, una tendencia que creemos que se mantendrá.

Las hipótesis son importantes

El siguiente obstáculo son los datos empleados por cada modelo. Los datos son facilitados por las empresas que van a ser analizadas y compilados por los proveedores de modelos de cambio climático. Dado que la mayoría de las empresas no están obligadas a realizar divulgaciones climáticas —y no existen normativas específicas—, el conjunto de datos es incompleto e incoherente desde el principio.

La exhaustividad de la divulgación también varía: ¿los datos se refieren a una división de la empresa o a varias? Además, las empresas divulgadoras integran sus datos de diferentes maneras —o puede que proporcionen solo datos clave acerca de los principales factores de impulso en lugar de la información completa—.

Para compensar la ausencia de datos, los proveedores utilizan datos de terceros o aplican complejas hipótesis basadas en las tendencias del país, el sector o la industria. Con frecuencia las hipótesis no se divulgan y pueden presentar enormes variaciones. Se requieren datos más transparentes, normalizados y completos para potenciar la relevancia de los modelos de cambio climático; cuando no se disponga de datos, se deberían divulgar las hipótesis.

Por último, los modelos de análisis de escenarios son complejos, pero necesitan ser más sofisticados para ofrecer un resultado fiable. Por ejemplo, los modelos miden el riesgo de diferentes maneras. Algunos analizan las actividades de una empresa por sectores y localizaciones, y a continuación emplean información generalizada para concluir el impacto potencial. Otros van más allá y no se limitan a analizar simplemente las exposiciones sectoriales o geográficas de las propias empresas, sino que tienen en cuenta cómo se podría ver afectada la situación financiera actual por el cambio climático —márgenes más estrechos, por ejemplo, como consecuencia del aumento de costes asociados a los impuestos sobre el carbono— e incluso cuánto trabajo de mitigación ya se podría haber hecho.

La exhaustividad del análisis también presenta importantes variaciones. Obviamente, analizar los riesgos y oportunidades del cambio climático para una empresa multinacional resulta complicado. Las diferentes jurisdicciones presentan diferentes precios, impuestos, mercados u objetivos de reducción del carbono, lo que teóricamente se debería aplicar de forma proporcional a los activos de una empresa multinacional en esas jurisdicciones. Sin embargo, la captura de esta información depende de la claridad y exhaustividad de las divulgaciones de la empresas, lo que normalmente no se suele dar. Puesto que los proveedores de modelos de cambio climático disponen de recursos limitados para realizar una investigación y verificación en profundidad a nivel del emisor, nuestro análisis sugiere que la aplicación de datos ya comprometidos puede ser indiscriminada.

Realizar comparaciones de los resultados de proveedores de modelos equiparables también resultó difícil. Algunos proveedores utilizan un parámetro cuantitativo del valor en riesgo de una empresa asociado al cambio climático, otros ofrecen un nivel de riesgo (bajo, medio, alto), y otros proporcionan una puntuación que permite realizar comparaciones entre empresas, pero sin mucho contexto. Esta variedad de parámetros refleja la incipiencia del análisis de escenarios climáticos para inversores, que probablemente evolucionará con el paso del tiempo cuando los proveedores y sus clientes mejoren su entendimiento mutuo de los casos y se familiaricen con estos a través de la toma de decisiones y la experiencia práctica.

Por consiguiente, ¿qué modelo es mejor? Esta no es una pregunta fácil, porque la selección depende en gran medida de las necesidades y los matices del usuario final. Del grupo de 11 que respondieron a la Solicitud de propuesta, nosotros seleccionamos cuatro empresas y comparamos sus ofertas de productos en función de ocho categorías críticas (Gráfico). Cada una tenía sus puntos fuertes y nuestra selección final se centró en las que más se adaptaban a nuestras necesidades, así como en el potencial de colaborar con el proveedor para mejorar el análisis en función de nuestros propósitos a medida que la industria vaya madurando y cambiando.

Table ranking four climate change model providers, based on performance in eight categories from high to medium to low.

Durante la segunda fase de nuestro análisis, se le pidió a cada uno de los proveedores que evaluasen una cartera de renta fija, renta variable y multiactivos, con el fin de valorar su exposición a riesgos y oportunidades asociados al cambio climático. Las puntuaciones de los cuatro proveedores se convirtieron a una escala normalizada para facilitar las comparaciones y cada proveedor suministró puntuaciones para los riesgos físicos y para los riesgos de transición netos respecto de cada una de las empresas. Los datos pusieron de manifiesto las dificultades que plantea este tipo de elaboración de modelos.

A pesar de que las valoraciones totales de la cartera fueron bastante similares, las puntuaciones de las posiciones y los riesgos individuales presentaban enormes variaciones, lo que pone de relieve cómo los modelos capturaron diferentes niveles de detalle. En nuestra revisión, por ejemplo, observamos que muchas empresas lograron puntuaciones excelentes en la evaluación de un proveedor, mientras que otro las valoraba de forma extraordinariamente negativa.

Por tanto, ¿por qué fueron similares las valoraciones totales de la cartera? La respuesta es dilución. A pesar de las grandes diferencias de las puntuaciones de inversión individuales, cuando se combinan en función del tamaño de su posición en la cartera, las puntuaciones más extremas se silencian. Sin embargo, las puntuaciones de inversión individuales tienen máxima importancia en el contexto de la gestión y construcción de la cartera, y pueden marcar una diferencia significativa en su rentabilidad. Creemos que esto pone de manifiesto la ventaja de los gestores de inversiones activos que no solo conocen sus títulos, sino que también son conscientes de los riesgos y de las idiosincrasias del modelo de análisis de escenarios que utilizan en su cartera y sus decisiones de inversión.

Estudios de casos: First Quantum

Tal vez la mejor manera de entender las diferencias de los modelos climáticos sea contrastando y comparando las puntuaciones que asignan a una empresa los distintos proveedores. First Quantum, una empresa con sede en Toronto que opera minas de cobre y oro en todo el mundo, y con importantes activos en Zambia, obtuvo unos resultados muy diferentes en el análisis de escenarios de dos proveedores. Estos resultados ponen de relieve las diferencias entre los proveedores y entre sus datos e hipótesis subyacentes, así como la necesidad de poder analizar de forma crítica los resultados del análisis de escenarios —algo que, en nuestra opinión, solo los gestores activos con profundos conocimientos de las posiciones de sus carteras pueden ofrecer—.

El Proveedor A tuvo en cuenta 12 instalaciones de la empresa para evaluar los riesgos físicos del cambio climático para First Quantum. Determinó que la empresa experimentaría un beneficio del 0,22% en condiciones de frío extremo, pero sufriría un perjuicio del 2,21% en condiciones de calor extremo, con lo que obtuvo un valor en riesgo físico neto del -1,96%. El modelo del Proveedor A no asignó ningún efecto a la empresa por condiciones de precipitaciones extremas, grandes nevadas, fuertes vientos, inundaciones costeras ni ciclones tropicales.

Por el contrario, el modelo del Proveedor C midió los riesgos físicos de las inundaciones costeras (-1,13%), crecidas de ríos (-0,70%) e impactos crónicos (-0,28%). Estos son impactos de lenta aparición, como los cambios observados en el coste y la productividad del personal en condiciones de estrés por calor, por ejemplo. También incluyó un beneficio por adaptación (+0,55%), con lo que obtuvo un valor en riesgo físico neto del -1,56%. A pesar de que cada uno de los proveedores abordaron el problema desde una perspectiva diferente y valoraron diferentes factores, el valor en riesgo neto fue moderadamente comparable.

Sin embargo, nuestros gestores de carteras, analistas y el equipo de ESG señalaron que ninguno de los dos proveedores habían incluido en su análisis la sequía que afecta a Zambia. Casi el 90% de la generación de energía en Zambia es hidroeléctrica y existe un racionamiento de energía sistemático que no hará sino empeorar mientras persista la sequía. Esto representa una grave —e ignorada— amenaza para las operaciones de la empresa en ese país.

Los cálculos del riesgo de transición neto reflejaron grandes diferencias. Ambos proveedores incluyeron las emisiones directas de gases de efecto invernadero de fuentes de energía propiedad de la empresa (emisiones de alcance 1), pero solo un proveedor incluyó las emisiones de fuentes de energía adquiridas (emisiones de alcance 2) y las emisiones secuencia abajo en la cadena de valor de la empresa (alcance 3 parcial). En la mayoría de las empresas, la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero son de alcance 3.

El Proveedor C, que asignó a First Quantum una puntuación de riesgo de transición total de -62,81%, desglosó la puntuación entre varios elementos de sus factores de riesgo de transición, tales como como la reducción, las emisiones de alcance y la destrucción y respuesta de la demanda Por su parte, el Proveedor A le asignó una única puntuación de riesgo de transición total del -72,35%, que transmitía los elementos subyacentes del riesgo del modelo de negocio y de las operaciones, las emisiones de alcance y «una subida de precios mundial con el paso del tiempo» asociada a esas emisiones, pero no desglosó las puntuaciones de estos elementos ni explicó cómo contribuían a la puntuación de riesgo de transición total.

Los dos modelos también presentan mayores divergencias a la hora de medir las oportunidades asociadas al cambio climático. El Proveedor A atiende en concreto a las patentes de la empresa para medir futuras oportunidades, con lo que dejaría a una First Quantum sin patentes sin potenciales beneficios asociados al cambio climático. La valoración del Proveedor C, por el contrario, incluye una previsión del +10,7% por el aumento de la demanda de cobre a medida que evolucione la transición a los vehículos eléctricos y supone un traspaso del coste de carbono del +65,6%, con lo que obtiene una oportunidad total asociada a la transición del +76,3%. Al comparar los totales del riesgo de transición neto, el Proveedor C asigna un valor en riesgo neto del +11,9%, frente a la valoración de oportunidades más limitadas (-2,0%) del Proveedor A. Un gestor activo con conocimientos fundamentales de la empresa probablemente será capaz de conciliar estas dos evaluaciones para llegar a una valoración más apropiada del riesgo y la oportunidad asociados a la transición.

La importancia de la percepción personal: Woolworths

También comparamos las calificaciones de los proveedores de análisis de escenarios con nuestro análisis de escenarios propio anteriormente mencionado respecto de Woolworths, una cadena australiana de supermercados y establecimientos de alimentación. Nuestro equipo estima que los riesgos físicos de la disrupción de la cadena de suministro serán mucho peores de lo que estiman los modelos de análisis de escenarios de terceros. De hecho, AB le asignó una calificación de riesgo físico Alto, mientras que los cuatro proveedores le asignaron una calificación de Bajo. Una de nuestras preocupaciones concretas es la posibilidad de que el cambio climático afecte al abastecimiento de alimentos, dando lugar a una fuerte subida de los precios de la alimentación, que a su vez provocaría que el gobierno limitase la rentabilidad del capital invertido de estas empresas con el fin de proteger a los consumidores.

Por otra parte, todos los proveedores de análisis de escenarios calificaron el riesgo de transición de Woolworths de Medio Alto, entendiendo que la mayoría de la exposición al carbono de casi todas las empresas procede de las emisiones de combustibles fósiles de alcance 3 (es decir, dentro de la cadena de suministro de una empresa, los clientes, etc.). Si lo analizamos desde la perspectiva del alcance 3, las cifras masivas de proveedores y clientes de una cadena de alimentación darían lugar a un valor en riesgo más elevado de lo normal. Lo que estos modelos no incluyeron fue la oportunidad de transición asociada a unos clientes más respetuosos con el medio ambiente que buscan productos, servicios y lugares de abastecimiento más respetuosos con el clima, lo que provocó que AB calificase de Bajo el riesgo de transición de Woolworths.

El futuro de los modelos de análisis de escenarios

Estos ejemplos muestran que identificar y cuantificar el riesgo y la oportunidad asociados al cambio climático mediante el análisis de escenarios representa una tarea compleja. Intentar hacerlo para una cartera completa implica si cabe todavía más desafíos y oportunidades de mejora. Sin embargo, el análisis de escenarios se encuentra en una fase muy inmadura, por lo que es probable que experimente cambios significativos a medida que los datos y los modelos vayan ganando en sofisticación.

El empeño por obtener mejores datos es real. Un mayor número de países e instituciones han comenzado a exigir la inclusión de datos sobre cambio climático y análisis de escenarios en sus divulgaciones e informes públicos. Los reguladores británicos, por ejemplo, están introduciendo gradualmente este requisito y se prevé que será obligatorio para todas las empresas cotizadas en RU, fondos de pensiones y gestores de inversiones del país para 2025. Australia y Nueva Zelanda ya exigen a los titulares de los activos la divulgación de esta información. Al mismo tiempo, también se están empezando a exigir estos datos a los emisores corporativos. A pesar de que los PRI no calificarán a los signatarios por lo que respecta al cumplimiento de esta práctica recomendada durante el próximo año, creemos que se acerca el momento.

AB está combinando los profundos conocimientos de nuestros analistas sobre las empresas y los sectores, así como nuestra amplia implicación con los emisores en materia de cuestiones climáticas, con los datos sobre riesgo climático que ofrecen los proveedores terceros. Creemos que esta combinación debería proporcionar una percepción mejor que la que se podría obtener basándose exclusivamente en datos externos sobre el cambio climático y que también debería dar lugar a unas decisiones de inversión mejor fundamentadas y a una presentación de información más sólida a los clientes.

Entender las discrepancias existentes en esta primera generación de análisis de escenarios disponibles en el mercado representa un primer paso para el desarrollo de mejores herramientas. Esperamos sustanciales mejoras de los modelos y datos cuando los titulares de los activos presionen a sus gestoras de inversiones para que divulguen los datos significativos, relevantes e incorporados a sus análisis de inversiones. Las empresas que participan de forma activa en este proceso pueden influir en el desarrollo de modelos mejorados y preparar mejor sus carteras y a sus inversores para los riesgos y oportunidades a largo plazo que los emisores puedan afrontar en relación con el cambio climático en los próximos años.

Past performance, historical and current analyses, and expectations do not guarantee future results.

Note to All Readers: The information contained here reflects the views of AllianceBernstein L.P. or its affiliates and sources it believes are reliable as of the date of this publication. AllianceBernstein L.P. makes no representations or warranties concerning the accuracy of any data. There is no guarantee that any projection, forecast or opinion in this material will be realized. Past performance does not guarantee future results. The views expressed here may change at any time after the date of this publication. This document is for informational purposes only and does not constitute investment advice. AllianceBernstein L.P. does not provide tax, legal or accounting advice. It does not take an investor’s personal investment objectives or financial situation into account; investors should discuss their individual circumstances with appropriate professionals before making any decisions. This information should not be construed as sales or marketing material or an offer or solicitation for the purchase or sale of any financial instrument, product or service sponsored by AB or its affiliates.

References to specific securities are provided for the sole purpose of illustrating how research can be used to help identify investable ideas in the portfolio-management process and are not to be considered a recommendation by AllianceBernstein L.P. It should not be assumed that investments in any specific security were or will be profitable.

Las opiniones expresadas en el presente documento no constituyen análisis, asesoramientos de inversión ni recomendaciones de compraventa y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB.

El logotipo [A/B] es una marca de servicio de AllianceBernstein y AllianceBernstein® es una marca comercial registrada utilizada con el permiso de la propietaria, AllianceBernstein L.P.

Note to Canadian Readers: AllianceBernstein provides its investment management services in Canada through its affiliates Sanford C. Bernstein & Co., LLC and AllianceBernstein Canada, Inc.

Note to Readers in the United Kingdom: This information is issued by AllianceBernstein Limited, 60 London Wall, London EC2M 5SJ. Registered in England, No. 2551144. AllianceBernstein Limited is authorised and regulated in the UK by the Financial Conduct Authority (FCA – Reference Number 147956).

Note to Readers in Europe: This information is issued by AllianceBernstein (Luxembourg) S.à r.l. Société à responsabilité limitée, R.C.S. Luxembourg B 34 305, 2-4, rue Eugène Ruppert, L-2453 Luxembourg. Authorised in Luxembourg and regulated by the Commission de Surveillance du Secteur Financier (CSSF).

Note to Austrian and German Readers: Local paying and information agents: Austria—UniCredit Bank Austria AG, Rothschildplatz 1, 1020 Vienna; Germany—BHF-Bank Aktiengesellschaft, Bockenheimer Landstraße 10, 60323 Frankfurt am Main.

Note to Liechtenstein Readers: The Fund is not registered for public distribution in Liechtenstein and, accordingly, shares may only be offered to a limited group of Professional Investors, in all cases and under all circumstances designed to preclude a public solicitation in Liechtenstein. This document may not be reproduced or used for any other purpose, nor be furnished to any other person other than those to whom copies have personally been sent by AB. Neither the Fund nor the shares described therein have been subject to the review and supervision of the Liechtenstein Financial Market Authority. 

Note to Swiss Readers: This document is issued by AllianceBernstein Schweiz AG, Zürich, a company registered in Switzerland under company number CHE-306.220.501. This document is directed at Qualified Investors only.