UE y UK: posible cambio de tendencia en los tipos

03 mayo 2023
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Mientras los consumidores sufren los peores efectos de la inflación de los últimos 50 años, los inversores deben prever la rapidez a la que se estabilizarán los precios, cuándo caerán los tipos de interés y qué mercados de renta fija pueden ofrecer la mejor remuneración. 

Aunque la batalla no está del todo ganada y el riesgo de un recrudecimiento sigue existiendo, creemos que la inflación dejará pronto de ser un problema. Por consiguiente, apostamos por añadir riesgo de tipos de interés (duración) a las carteras de renta fija.  Además, creemos que los bonos soberanos del Reino Unido y la Unión Europea (UE) podrían figurar entre los mayores beneficiarios de una inflación en descenso. 

La crisis bancaria anticipa el techo de los tipos de interés

Los bancos centrales han respondido a la elevada inflación con subidas sucesivas de los tipos de interés para frenar la demanda, y los mercados están atentos a cualquier señal de que las condiciones han cambiado y, por tanto, los tipos pueden estabilizarse y, finalmente, descender. 

Creemos que la crisis bancaria en Estados Unidos constituye un indicio importante de ese cambio. La crisis ha obligado a los bancos a reducir su actividad de préstamos, endurecer las condiciones crediticias y frenar el crecimiento económico. Este endurecimiento de las condiciones está realizando parte del trabajo que corresponde a los bancos centrales y adelanta el momento en el que pueden detener las subidas de tipos.

Por otra parte, pensamos que el efecto retardado de las anteriores subidas de tipos sobre el crecimiento económico comenzara a notarse en los próximos meses. En Estados Unidos, la Fed ha señalado que las futuras subidas de tipos dependerán de los datos, pero es probable que el incremento de 25 p.b. sea el último antes hacer una pausa. El Banco de Inglaterra (BoE) y el Banco Central Europeo (BCE) han optado por subir los tipos de forma menos agresiva que la Fed y, dado que se enfrentan a una inflación más elevada, siguen decididos a seguir incrementándolos incluso a costa del crecimiento económico. 

En consecuencia, la rentabilidad del gilt británico a 10 años es actualmente mayor que la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos (Gráfico). 

La inflación de Reino Unido y la UE seguirán la tendencia bajista de Estados Unidos
La rentabilidad de los gilts tienen margen de caída en comparación con los bonos del Tesoro de EE. UU.
La inflación de Reino Unido y la UE seguirán la tendencia bajista de Estados Unidos

Con fines meramente informativos. La rentabilidad histórica no garantiza los resultados futuros.
Datos a 21 de abril de 2021
Fuente: Bloomberg

Esa prima es muy atípica y la última vez que se dio fue de forma muy fugaz en septiembre de 2022, durante la crisis de inversión provocada por la deuda en el Reino Unido derivada de un breve experimento con la expansión monetaria del país. Creemos que el BoE y el BCE deberán dar pronto un giro en su postura hawkish, lo que crea un margen de caída de las rentabilidades y de subida de los precios de la deuda británica y europea. 

Los efectos de base pueden frenar la inflación futura 

Los mercados siguen estando nerviosos con las perspectivas de inflación, ya que los datos se mantienen en cotas extraordinariamente elevadas, sobre todo en el Reino Unido y la UE. Sin embargo, creemos que la aritmética de los efectos de base dará como resultado un descenso de la inflación en esas regiones, siguiendo así la tendencia que muestra claramente Estados Unidos  (Gráfico). 

La inflación de Reino Unido y la UE seguirán la tendencia bajista de Estados Unidos
EE. UU. ha subido tipos de manera más agresiva y su inflación ha sido la primera en caer
La inflación de Reino Unido y la UE seguirán la tendencia bajista de Estados Unidos

Con fines meramente informativos. La rentabilidad histórica no garantiza los resultados futuros.
Datos de 31 de marzo de 2023
Fuente: Bloomberg

En particular, los costes de la energía han sido un factor fundamental de las subidas de precios registradas en todos los sectores, entre ellos, el transporte, la industria manufacturera y la agricultura. Los precios del crudo se dispararon en 2021 para después marcar máximos a principios de marzo de 2022, cuando barril del West Texas Intermediate (WTI) se aproximó a los 120 USD. Ahora, justo un año después, el precio del WTI gira en torno a los 75 USD, no muy por encima de los niveles prepandemia. Prevemos que las ventajas de un descenso de los precios de la energía se propagarán a buena parte de los componentes del IPC.

Los cambios en los tipos hipotecarios afectan más a Europa

La sensibilidad de los propietarios de viviendas a los incrementos de tipos también impulsa los cambios en la inflación del Reino Unido y la UE en comparación con la estadounidense. Mientras que en Estados Unidos hipotecas a tipo de interés fijo a 30 años son mayoritarias, en Europa es más habitual que los plazos de amortización sean más cortos o que las hipotecas sean a tipo variable. 

En el Reino Unido, por ejemplo, alrededor del 15% de los propietarios de viviendas tienen préstamos a tipo variable, mientras que otro 17% tienen contratados préstamos a tipo fijo que deberán refinanciarse este año a tipos de interés más altos, siendo de abril a junio el período en el que tendrá lugar el mayor número de refinanciaciones. La mayoría de estos propietarios de viviendas contrataron sus hipotecas a tipos inferiores al 2% (según la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido) y deberán renovar sus préstamos a tipos hasta tres veces superiores.  Por tanto, el impacto del incremento de las cuotas mensuales de las hipotecas en las finanzas de los hogares se notará mucho más en el gasto de los consumidores y la actividad económica del Reino Unido y la UE que en Estados Unidos. 

Partiendo de niveles más altos, creemos que la inflación debería caer este año de manera más pronunciada en el Reino Unido y la UE que en Estados Unidos. Por ejemplo, el IPC británico podría reducirse del 10% al 5%. No obstante, aunque los mercados quieren creer en un escenario de descenso de la inflación, es probable que los precios de los bonos solo reaccionen cuando realmente comiencen a publicarse mejores datos del IPC. Pensamos que será en ese momento cuando comience a notarse el problema que está por venir en forma de debilidad de la actividad económica y de los mercados laborales. 

Hay que considerar los riesgos bajistas, y también alcistas

¿Qué podría fallar en esta tesis? En un contexto mundial marcado por la volatilidad y con una política monetaria todavía restrictiva es posible que podamos enfrentarnos a un rebrote de la crisis bancaria. No obstante, ese escenario probablemente beneficiaría a los bonos soberanos con vencimientos más largos. Las consecuencias de un empeoramiento de la situación de Ucrania u otras zonas con problemas serían más difíciles de interpretar. Además un nuevo repunte de los precios de la energía podría reavivar las presiones inflacionistas.

En general, creemos que ahora está más justificado añadir duración en la mayoría de los mercados de bonos. Pensamos que el ciclo de subidas de tipos se acerca a su fin y, una vez que los bancos centrales hagan una pausa, los inversores podrán esperar las posteriores bajadas de tipos que generalmente se producen en un plazo de tres a seis meses. A nuestro juicio, Reino Unido y la UE son los que mayor potencial alcista presentan.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.