Las empresas de mercados emergentes (ME) cuentan con un sólido historial de resiliencia a lo largo de los distintos ciclos de mercado. Durante más de una década, los bonos corporativos de ME han permitido la participación en mercados en alza, al tiempo que han expuesto a los inversores a menos caídas durante los periodos bajistas del mercado (figura, izquierda). Esto se debe a una marcada estructura barbell inherente que equilibra el riesgo de tipo de interés con el riesgo de crédito, y proporciona fuentes independientes de rentabilidad que mantienen una correlación negativa entre sí (figura, derecha).
Esta dinámica es algo natural para las empresas de mercados emergentes. La deuda corporativa de ME denominada en dólares estadounidenses es sensible a los tipos de interés de Estados Unidos. Esto ayuda a proporcionar un colchón defensivo frente a la volatilidad de los mercados. Mientras tanto, los créditos de menor calificación del sector impulsan la participación al alza en entornos de apetito por el riesgo. (Aunque el mercado corporativo de ME, en su conjunto, cuenta con calificación de grado de inversión, refleja todo el espectro de crédito, desde la deuda de alto grado hasta la de high yield).
Esta característica barbell natural explica en parte por qué el ratio de Sharpe, o rentabilidad ajustada al riesgo, del mercado de bonos corporativos de ME durante más de 10 años ha sido sensiblemente superior al de los bonos corporativos estadounidenses con grado de inversión y al del índice Bloomberg Global Aggregate.
Por eso creemos que el equilibrio entre tipos de interés y riesgo de crédito en los bonos corporativos de ME puede ayudar a preparar a los inversores para cualquier escenario futuro.