Renta variable de mercados emergentes: Una breve historia de la volatilidad y la recuperación

30 marzo 2026
3 min read

¿Podría una mayor incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio dar lugar a un fuerte potencial de rentabilidad?

La renta variable de los mercados emergentes (ME) han sufrido un duro golpe desde que comenzó la guerra en Irán, ya que los inversores están preocupados por las repercusiones del conflicto. Sin embargo, la historia sugiere que los periodos de mayor tensión en el mercado, cuando la volatilidad es elevada y la incertidumbre aún se está reflejando en los precios, han creado puntos de entrada favorables para los inversores de ME en el pasado.

Los mercados bursátiles han experimentado una gran incertidumbre a medida que los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán se intensificaron hasta convertirse en una guerra regional en marzo. Irán cerró el estrecho de Ormuz, por el que se transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, suscitando temores de una crisis energética sostenida. La preocupación de que el aumento de los precios del petróleo pudiera avivar la inflación, frenar el crecimiento y socavar los beneficios hizo caer la renta variable global. El MSCI Emerging Markets Index cayó un 11 % en términos de dólares estadounidenses en marzo tras una fuerte racha en 2025 y los dos primeros meses de 2026.

El choque petrolero sacude las economías asiáticas

El impacto ha sido más visible en partes de Asia. India, Tailandia y Filipinas, que dependen en gran medida del petróleo transportado a través del estrecho, han tomado medidas para amortiguar el impacto del aumento de los precios. Si bien algunos países emergentes ricos en materias primas, como Brasil, pueden estar más aislados del choque petrolero, los inversores temen que las empresas de los ME en general parezcan vulnerables a los efectos del aumento de los costes de la energía en el crecimiento y la rentabilidad.

Estas incertidumbres también ayudan a explicar el aumento generalizado de la volatilidad en el mercado. El índice VIX, que mide la volatilidad del mercado de valores estadounidense, conocido también como el indicador del miedo de Wall Street, ha subido a medida que los inversores se enfrentan a una gama cada vez mayor de escenarios geopolíticos y macroeconómicos. Para comprender lo que esto ha significado históricamente para los inversores en ME, examinamos las rentabilidades de la renta variable de ME para diferentes niveles del VIX a fin de mes desde 2001.

VIX y renta variable de ME: Una sorprendente señal de repunte

Los picos de volatilidad extrema son raros. En los últimos 24 años, el VIX ha superado los 40 puntos al cierre del mes solo nueve veces. Sin embargo, esos episodios han tendido a coincidir con rentabilidades posteriores inusualmente fuertes para la renta variable de ME. Cuando el VIX terminó un mes por encima de 40, las acciones de ME subieron más del 60 % en los siguientes 12 meses en promedio, superando cómodamente a sus homólogos de los mercados desarrollados (imagen).

Momentos de miedo extremo han propiciado un rendimiento superior de la renta variable de mercados emergentes
Gráfico de líneas que muestra el MSCI Emerging Markets Index subiendo bruscamente tras el pico del VIX de abril de 2025, destacando una fuerte recuperación a medida que disminuye la volatilidad.

La rentabilidad histórica y los análisis actuales no garantizan los resultados futuros.
*En términos de dólares estadounidenses.
La imagen de la izquierda corresponde hasta el 27 de marzo de 2026; la imagen de la derecha corresponde hasta el 27 de febrero de 2026
Fuente: Bloomberg, Cboe Global Markets, MSCI, S&P y AllianceBernstein (AB)

A primera vista, esto parece contraintuitivo, dada la reputación de mayor riesgo de la renta variable de ME. En nuestra opinión, la explicación está en la psicología del mercado. Los períodos de extrema volatilidad suelen reflejar un entorno en el que los inversores extrapolan los peores escenarios posibles. Cuando el miedo alcanza su punto máximo, gran parte de las malas noticias ya están reflejadas en los precios, por lo que los mercados pueden ofrecer sorpresas positivas, ya que los resultados suelen ser menos graves de lo que se temía.

El entorno actual aún no sugiere miedo extremo en el mercado. A pesar de la elevada incertidumbre, el VIX ha alcanzado hasta ahora un máximo de 31, en el umbral de los niveles que históricamente han señalado las rentabilidades futuras más atractivas para la renta variable de ME, y por debajo del repunte de abril de 2025 tras los drásticos anuncios sobre aranceles del presidente Trump. Sin embargo, la historia sugiere que, si la volatilidad superara decisivamente los 30 puntos, las perspectivas a medio plazo para las acciones de ME resultarían más atractivas.

De hecho, la historia reciente del mercado es un claro ejemplo. Después de que los temores arancelarios alcanzaran su punto máximo y llevaran el VIX a 52 el 8 de abril de 2025, el MSCI Emerging Markets Index se disparó un 64 % hasta finales de febrero. Incluso después de las recientes caídas, el MSCI Emerging Markets se mantuvo un 46 % por encima del pico del VIX del año pasado hasta el 27 de marzo (imagen).

Las acciones de mercados emergentes se dispararon desde el pico del VIX de 2025
Los gráficos muestran que la renta variable de mercados emergentes ha ofrecido históricamente rentabilidades a 12 meses más sólidas tras periodos de VIX elevado y tensión de mercado.

La rentabilidad histórica no garantiza los resultados futuros.
A 27 de marzo de 2026
*Rentabilidad total neta en dólares estadounidenses.
Fuente: Bloomberg, MSCI y AB

Nadie puede predecir cómo evolucionará el conflicto de Oriente Medio. Los riesgos son altos y la gama de posible resultados sigue siendo amplia. Sin embargo, la historia del mercado también muestra que determinar los puntos de inflexión es extraordinariamente difícil y permanecer invertido durante momentos de tensión es la mejor manera de asegurar que los inversores no se pierdan una recuperación. Además, antes de la guerra, las acciones de ME se beneficiaban de varios catalizadores del crecimiento de los beneficios, tales como la inteligencia artificial, la reforma de la gobernanza o el debilitamiento del dólar estadounidense.

Para los inversores a largo plazo, creemos que centrarse en empresas de mercados emergentes con fundamentos sólidos, negocios de calidad y capacidad para resistir la presión inflacionista es una buena estrategia para capturar el fuerte potencial de rentabilidad que podría liberarse cuando prevalezcan condiciones más tranquilas.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.

MSCI no formula declaraciones o garantías, ni expresas ni implícitas, y excluye toda responsabilidad con respecto a cualquier dato de MSCI que figure en este documento. Los datos de MSCI no deberán ser redistribuidos ni utilizados como base para otros índices o valores o productos financieros. Este informe no ha sido aprobado, revisado ni elaborado por MSCI.


Acerca del autor