La inversión sistemática consiste en utilizar datos para tomar decisiones más inteligentes en renta fija. Los factores - características cuantificables o fuentes de riesgo o rentabilidad – están en el centro de la renta fija sistemática, lo que ayuda a explicar por qué algunos bonos superan a otros y a orientar decisiones de inversión más inteligentes. Permiten a los inversores sistemáticos identificar los valores con el mayor potencial de rentabilidad.
Elegir los factores adecuados es fundamental, ya que tienen la capacidad de predecir rentabilidades y ayudar a generar rentabilidades superiores al índice de referencia, lo que convierte la selección de factores en un motor clave del éxito en la renta fija sistemática. Pero los inversores sistemáticos no deberían quedarse ahí. Debido a que los mercados cambian, siempre deben estar atentos a nuevos factores y a supervisar el funcionamiento de los actuales. Los enfoques sistemáticos avanzados utilizaron un método dinámico y multifactorial con un enfoque cuantitativo en la selección de valores.
Al combinar factores con un gran poder predictivo, los principales inversores sistemáticos buscan identificar los bonos con mayor potencial de rentabilidad futura, ofreciendo un patrón diferenciado del rentabilidad frente a estrategias tradicionales más discrecionales.
Así es como los datos se convierten en decisiones, y por eso la selección de factores es crucial en la renta fija sistemática.