¿Qué supone la guerra de Irán para los mercados emergentes?

13 abril 2026
5 min read

En un período de gran volatilidad, creemos que los sólidos fundamentales de los mercados emergentes se harán notar en medio del ruido.

El conflicto en Oriente Medio, y la consiguiente crisis energética, ha suscitado preocupación en los mercados emergentes. Esperamos que, dada la amplitud de esta clase de activo, el impacto varíe entre países y emisores, en función de si las economías son exportadoras o importadoras de energía, de su papel en las cadenas de suministro de IA y de su capacidad de adaptación de dichas cadenas Sin embargo, en general, nuestro análisis revela que los mercados emergentes afrontan la crisis actual desde una posición de fortaleza.

En efecto, unas políticas económicas más creíbles, una mejora de la gobernanza, la reducción de las primas de riesgo en renta fija y una menor vulnerabilidad a la inflación apuntan todas ellas a una creciente convergencia de los mercados emergentes con los mercados desarrollados. Además, las tasas de crecimiento potencial de los países emergentes parecen sólidas en comparación con las de muchos de sus homólogos desarrollados.

Sin embargo, en los mercados de capitales, un entorno volátil e influido por los titulares está creando una mayor dispersión entre los países, sectores y empresas de los mercados emergentes. Creemos que la enorme amplitud del mundo emergente ofrece una oportunidad significativa para encontrar países y valores cuyas valoraciones se han desvinculado de los fundamentales.

El dólar estadounidense sigue siendo fundamental para las perspectivas generales

Un debilitamiento del dólar estadounidense sigue siendo un factor clave para una visión constructiva sobre los mercados emergentes, ya que la mayor parte de la deuda en divisa fuerte de estos países está denominada en dólares, al igual que muchas materias primas esenciales.

Los ataques aéreos iniciales sobre Irán desencadenaron una fase de aversión al riesgo en el mercado y, con ella, un repunte del dólar estadounidense, pero creemos que la reciente tendencia de debilitamiento del dólar se reanudará. ¿La razón? No solo la divisa sigue estando cara en relación con su valor histórico, sino que las fuerzas estructurales, incluidas las preocupaciones sobre el rumbo de la política estadounidense, continúan impulsando la desdolarización.

Un dólar más débil suele significar unas condiciones monetarias más favorables, margen para recortes de tipos en los países en desarrollo y una menor aversión al riesgo, todo ello favorable para los mercados emergentes (Imagen).

La debilidad del dólar estadounidense ha sido un factor favorable para los mercados emergentes
Índice DXY (invertido) y rentabilidad relativa de los mercados de renta variable emergentes frente a los desarrollados

La rentabilidad histórica no garantiza los resultados futuros. El análisis actual y las previsiones no garantizan resultados futuros. 

ME: Mercados emergentes

MSCI no ofrece garantías ni manifestaciones expresas o implícitas y no asume responsabilidad alguna respecto a los datos de MSCI contenidos en el presente. Los datos de MSCI no se pueden redistribuir ni utilizar como base para otros índices, valores o productos financieros. Este informe no ha sido aprobado, revisado o elaborado por MSCI.

A 28 de febrero de 2026

Fuente: Bloomberg, MSCI y AllianceBernstein (AB)

El petróleo es un motor importante para los países emergentes

El aumento de los precios del petróleo fue el impacto económico inmediato de la guerra. Como sucede con la mayoría de los acontecimientos geopolíticos, la reacción inicial del mercado ha estado marcada por un aumento de la volatilidad y de la aversión al riesgo. Sin embargo, lo que en última instancia importa para los fundamentales es la duración del conflicto, más que la magnitud del impacto inicial en los precios. De mantenerse, la persistencia de unos precios de la energía más altos probablemente elevará la inflación general y lastrará el crecimiento global (global growth). Como resultado, las condiciones financieras empezaron a endurecerse rápidamente cuando empezó el conflicto.

El aumento de los precios de la energía no afecta a todas las economías emergentes por los mismos canales, pero los mercados financieros empiezan por distinguir entre importadores y exportadores de petróleo (Imagen).

Los mercados emergentes se dividen entre exportadores e importadores de energía
Exportaciones netas de petróleo y gas

El análisis actual no garantiza resultados futuros.

A 31 de marzo de 2026

Fuente: UN Comtrade, Haver Analytics y AB

Para evaluar la resiliencia a las crisis, también es importante evaluar los respectivos márgenes de maniobra respecto a las políticas y las reservas de cada país. En nuestro análisis, también son factores clave las remesas, el turismo y la proximidad a la zona de conflicto.

Teniendo en cuenta estos factores, Egipto, Pakistán, Sri Lanka y Kenia figuran entre los países más vulnerables, mientras que Ecuador se encuentra entre los mejor posicionados. Las economías de mayor tamaño, como Brasil, Sudáfrica y México, parecen más resilientes. Los exportadores de energía y materias primas de América Latina también merecen atención.

La tecnología impulsa a muchas economías emergentes

Es importante tener en cuenta otras tendencias importantes que afectan a los mercados emergentes, incluso cuando la guerra en Irán acapara los titulares. Varios países asiáticos ocupan una posición central en las cadenas de suministro de IA y numerosos países emergentes de todo el mundo aportan materias primas esenciales para la IA, lo que los sitúa a la cabeza del actual rally global en torno a la IA (Imagen).

La renta variable asiática ha tomado la delantera en el repunte global de la IA
Rentabilidades acumuladas del sector de la IA

La rentabilidad histórica no garantiza los resultados futuros. 

IA de Asia representada por cestas de renta variable temáticas de Goldman Sachs. IA global representada por el Nasdaq Global AI and Big Data Index.

A 28 de febrero de 2026

Fuente: Bloomberg, Goldman Sachs Global Investment Research y AB

Además de los semiconductores y los chips de memoria, los fabricantes asiáticos emergentes también ofrecen "puertas traseras", exposiciones a IA menos conocidas, como la gestión de energía y gestión térmica, y componentes para centros de datos. En nuestro análisis, estas oportunidades de inversión no solo son menos visibles, sino que también se benefician de mayores barreras de entrada y ciclos de inversión más largos.

La reconfiguración de las cadenas de suministro hace que la selección de valores resulte vital

Prevemos que los países emergentes reconfigurarán sus cadenas de suministro para mitigar el impacto de la crisis del petróleo y sus efectos colaterales.

Así pues, desde una óptica de selección de valores, es fundamental identificar los ganadores y perdedores dentro de una misma cadena de valor. Creemos que los grandes ganadores tendrán estándares tecnológicos más altos, ofrecerán una mayor fiabilidad y estarán alineados geopolíticamente.

Por ejemplo, las interrupciones en el suministro de gas natural han aumentado la demanda mundial de buques de GNL, pero la competencia es limitada, ya que los costes de entrada en este mercado son elevados, las normas son técnicamente exigentes y China y Corea dominan el mercado. Dado que la energía se ha convertido en una importante preocupación para la seguridad nacional, algunos compradores occidentales podrían mostrarse reacios a comprar a China, lo que convierte a los astilleros coreanos en los ganadores por defecto.

A nuestro juicio, la desglobalización derivada de los conflictos no tiene por qué reducir el universo de oportunidades para los inversores en mercados emergentes. Sin embargo, sí que exigirá una mayor selectividad y una investigación intensiva ascendente (bottom-up) para identificar a las empresas que se encuentran en las partes adecuadas de la cadena de suministro de valor.

China sigue siendo fundamental para las perspectivas

La economía china sigue siendo crucial para la región de Asia-Pacífico y para muchos países emergentes de todo el mundo y, aunque el mercado inmobiliario y el consumo interno de China siguen siendo débiles, se observan señales esperanzadoras para sus socios comerciales de mercados emergentes.

Los responsables de la formulación de políticas chinos han reiterado su compromiso de mantener el crecimiento del PIB real entre el 4,5 % y el 5 %. También esperamos que ayuden a mitigar algunos de los impulsos desinflacionistas de la economía.

Vemos varios aspectos estructurales positivos para los mercados de valores de China: las medidas anti-involución del gobierno para reducir el exceso de capacidad; la mejora del gobierno corporativo (evidenciada por un mayor reparto de dividendos y recompras de acciones); una mejor disciplina de capital que resulta en una emisión neta de acciones negativa; y la sólida posición de China en tecnologías y materias primas críticas, especialmente aquellas vinculadas a la electrificación.

Ya estamos viendo oportunidades más atractivas en compañías de seguros y en entidades financieras, porque el giro de las políticas a favor del accionista ha dado lugar a balances más sólidos en estos sectores

Manténgase alerta ante los riesgos y los repuntes

En lugar de tratar a los mercados emergentes como una única operación macroeconómica, creemos que los inversores deberían considerar la posibilidad de asignar sus carteras de forma selectiva a regiones y países, y de equilibrar tácticamente su cartera entre acciones y deuda emergente. También pueden utilizar múltiples técnicas de selección de valores para centrarse en empresas con beneficios resilientes, poder de fijación de precios y relevancia estratégica.

Históricamente, los periodos de mayor volatilidad han creado oportunidades. Nuestra investigación indica que, tras periodos de alta volatilidad en los que las valoraciones se desvinculan de los fundamentales, los mercados emergentes se han recuperado con más fuerza que sus homólogos de países desarrollados. Preferimos ir construyendo posiciones en aquellos países y compañías de mercados emergentes mejor posicionados, de cara a una normalización de la volatilidad y del sentimiento del mercado.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.

MSCI no formula declaraciones o garantías, ni expresas ni implícitas, y excluye toda responsabilidad con respecto a cualquier dato de MSCI que figure en este documento. Los datos de MSCI no deberán ser redistribuidos ni utilizados como base para otros índices o valores o productos financieros. Este informe no ha sido aprobado, revisado ni elaborado por MSCI.


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