Finanzas combinadas: reducir la brecha para financiar la sostenibilidad

17 septiembre 2025
5 min read

Patrick O'Connell, CFA | Director—Responsible Investing Portfolio Solutions and Research

Marie Clara Buellingen | Head of Sustainable Finance for the Americas at Societe Generale Corporate and Investment Banking

Las finanzas combinadas pueden transformar los mercados olvidados en oportunidades de inversión.

Las Naciones Unidas (ONU) advierte de que existe un déficit de 4 billones de USD anuales para la financiación de sus objetivos de desarrollo sostenible, una brecha demasiado grande que el sector público no puede cerrar por sí solo. Las finanzas combinadas (blended finance), que aglutinan capital público, filantrópico y privado, pueden ayudar a reducir ese abismo y lograr que se avance en las prioridades globales, como la reducción de la pobreza, la acción por el clima y el acceso a las energías limpias.

Diez años después de que la ONU adoptara la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible sigue sin haber avances en muchos de sus objetivos. Aunque ha habido progresos en algunos elementos de la Agenda, como la electrificación de las zonas rurales, otros se han visto frenados por una financiación insuficiente. Casi 3.500 millones de personas viven en países donde los gobiernos gastan más en pagar los intereses de la deuda que en sanidad o educación, por lo que apenas existe margen para invertir en desarrollo sostenible.

A su vez, según el FMI, los fondos globales que incorporan criterios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) han evitado en gran medida los mercados emergentes. Aunque esas economías han sido responsables de la mayor parte del crecimiento del PIB mundial en los últimos 10 años, sus asignaciones en las carteras ESG han representado un escaso 6% (Gráfico).

El desajuste entre el capital de inversión y las economías emergentes
El desajuste entre el capital de inversión y las economías emergentes

Los análisis históricos y actuales no garantizan los resultados futuros.
*De los 489 billones de USD en activos mantenidos en las economías de ME, excluyendo a China.
Gráfico izquierdo a 31 de diciembre de 2022; gráfico derecho a 30 de abril de 2025.
Fuente: Perrine Toledano et al., From Promise to Performance: Reforming Blended Finance for Scale, Columbia Center on Sustainable Investment, Junio de 2025; Deepali Gautam et al., Unlocking Adaptation Finance in Emerging Market and Developing Economies, Fondo Monetario Internacional, 19 de noviembre de 2024

Este desajuste revela que existe una oportunidad muy importante sin aprovechar. Las finanzas combinadas son una fórmula para reunir capital a gran escala al movilizar tanto a los inversores convencionales como a aquellos que tratan de lograr un impacto. También señalan un camino a seguir: ampliar el acceso a mercados y sectores de crecimiento desatendidos, pero ofreciendo a su vez la posibilidad de obtener rentabilidades  ajustadas al riesgo atractivas, generalmente en segmentos con grado de inversión.

Pero antes detengámonos brevemente en la taxonomía.

Los componentes de las finanzas combinadas

Las finanzas combinadas se basan en tres tipos de capital: público, filantrópico y privado.
 

  • El capital público —como el de las instituciones de financiación al desarrollo, los bancos multilaterales y los organismos públicos— suele ser el primero que entra en escena. Ofrece compromisos financieros, como garantías, préstamos subvencionados e inversiones ancla, así como apoyo en materia de políticas que reducen el riesgo percibido para los demás.
  • El capital filantrópico —desde fundaciones, fondos de donantes y personas con grandes patrimonios— suele utilizarse para proporcionar subvenciones iniciales, asistencia técnica o fondos de absorción de riesgos que reducen el déficit de financiación y fomentan la innovación. En determinados marcos se combina con financiación pública en condiciones especiales bajo la etiqueta de capital «catalizador» o «en condiciones favorables». En este contexto, «en condiciones favorables» significa que el capital se proporciona en condiciones por debajo del mercado. (En este artículo utilizamos el término «capital catalizador» para referirnos a financiación pública o filantrópica que acepta condiciones por debajo del mercado o posiciones de primera pérdida a fin de reducir el riesgo de los proyectos para que el capital privado aporte escala).
  • El capital privado —incluidos los inversores institucionales, los bancos y las empresas— generalmente llega en una fase posterior e incrementa la escala y la eficiencia, además de ofrecer la expectativa de unas rentabilidades similares a las del mercado. En determinadas representaciones gráficas se denomina capital «comercial» o «con rentabilidad del mercado».

Cada uno de estos componentes tiene un papel diferente: el capital público sienta las bases, el capital filantrópico ayuda a reducir en mayor medida el riesgo de los proyectos y atraer capital privado, y este último impulsa el crecimiento y la profundidad del mercado. Cuando se combinan de forma complementaria pueden movilizar muchos más recursos de lo que sería capaz de conseguir cualquiera de estas fuentes por sí sola.

Los tipos de capitales que hacen que las finanzas combinadas funcionen
Los tipos de capitales que hacen que las finanzas combinadas funcionen

Exclusivamente para fines informativos
A 31 de julio de 2025
Fuente: AllianceBernstein (AB)

Ampliar el ecosistema: coordinar la estructura del capital

Movilizar capital a gran escala para cerrar una brecha de 4 billones de USD no es tarea fácil. Los países en desarrollo deben obtener financiación en unas condiciones razonables que también puedan atraer a los inversores. Para ello se necesita coordinación entre gestores de activos, bancos para el desarrollo, gobiernos soberanos, agencias de calificación, fundaciones filantrópicas, aseguradoras y organizaciones no gubernamentales.

Atraer grandes volúmenes de capital privado de manera sostenida resulta especialmente difícil. La coordinación entre esas partes interesadas puede ayudar a crear estructuras transparentes susceptibles de reproducirse. Asimismo, los recursos catalizadores incorporados en las etapas de mayor riesgo en el desarrollo de los proyectos pueden ayudar a convertir conceptos iniciales en oportunidades de inversión viables, creando así unas bases más sólidas para que el capital privado continúe con la financiación.

Una iniciativa fundamental para lograr ese tipo de coordinación fue la Conferencia sobre financiación de impacto y combinada, celebrada hace unos meses. Este encuentro, organizado por AllianceBernstein, Societe Generale  y la Emerging Markets Investors Alliance, reunió a partes interesadas de toda la estructura del capital y sirvió de modelo de alianza entre entidades del lado de la compra y de la venta.

Ampliar el ecosistema: crear un repositorio

En la conferencia, Boston Consulting Group y Société Générale propusieron la creación de un repositorio centralizado para impulsar operaciones de finanzas combinadas. Este recurso, que permite agregar datos sobre la financiación disponible por región, sector y tipo de instrumento, podría agilizar los acuerdos, reducir los costes de las operaciones y aumentar la transparencia.

Un repositorio centralizado podría ser un importante catalizador para ampliar las finanzas combinadas, lo que ayudaría a los inversores a desplegar capital de forma más eficiente y a mayor escala. También podría mejorar el acceso a capital catalizador al reducir las diferencias en los requisitos de admisibilidad, solicitud e información que con tanta frecuencia frenan los proyectos.

Ampliar el ecosistema: medir el éxito

Para incrementar las finanzas combinadas es preciso disponer de indicadores de éxito que sean uniformes. Los inversores necesitan entender tanto los resultados financieros como el impacto medioambiental o social de cada operación. En este sentido, la creación de un conjunto de estándares comunes mejora la fiabilidad y facilita la comparabilidad. Este enfoque tan riguroso ayuda a reducir el riesgo de ecoimpostura, garantizando así que el capital se destine a proyectos con un impacto demostrable a la vez que se cumplen las expectativas de rentabilidad de los inversores. Con el tiempo, esta transparencia mejora la confianza y anima a más inversores a participar.

Si bien una mayor coordinación, un repositorio centralizado e indicadores de impacto más claros son fundamentales para ampliar las finanzas combinadas en un futuro, los inversores ya tienen a su disposición estructuras tangibles en las que pueden poner su capital.

Herramientas novedosas para la inversión sostenible

Entre las aplicaciones más visibles de las finanzas combinadas se encuentran estructuras innovadoras de bonos que canalizan directamente el capital hacia proyectos de sostenibilidad. Dos ejemplos — las permutas de deuda por naturaleza y los bonos por resultados— demuestran cómo los enfoques creativos pueden ofrecer tanto un impacto mensurable como rentabilidades competitivas.

Las permutas de deuda por naturaleza permiten a los países en desarrollo reducir la deuda soberana a cambio de inversiones en conservación. Las estructuras son complejas y requieren coordinación entre gestores de activos, bancos multilaterales para el desarrollo, gobiernos soberanos y organizaciones para la conservación. Sin embargo, las ventajas son triples: para los países en riesgo de impago, son una fórmula rentable de aliviar la carga de la deuda; los ingresos se destinan a proyectos de importancia crítica, como la protección de los bosques tropicales o la protección de especies amenazadas; y los inversores pueden adquirir los bonos a valoraciones atractivas.

Una permuta de deuda por naturaleza reciente no solo ha ayudado a conservar 60.000 km2 de territorio marino en Ecuador, sino que también ha ofrecido rentabilidades superiores a las de muchos bonos corporativos estadounidenses con calificación crediticia comparable.

Los bonos por resultados, al igual que las permutas de deuda por naturaleza, financian el desarrollo sostenible, pero suelen tener objetivos más precisos. Estos bonos generalmente atraen a los inversores que se centran en un tema específico, como la recuperación de la población de rinocerontes negros o la reforestación del Amazonas.

En algunos casos, los pagos de cupones se ajustan en función de los resultados de los proyectos. De esta forma, los inversores consiguen tanto un impacto mensurable como una protección del principal cuando los bonos han sido emitidos o están garantizados por una institución para el desarrollo con una calificación muy elevada, como es el caso del Banco Mundial.

Tradicionalmente, los bonos por resultados han ofrecido rentabilidades superiores a las de otros activos con calificación crediticia similar, y su impacto es cuantificable; es decir, los inversores saben exactamente cuántos árboles se han plantado, cuánto carbono se ha secuestrado o cómo puede conservarse la población de rinocerontes.

Convertir el potencial en resultados tangibles

Para que las finanzas combinadas cumplan su promesa es necesario que ofrezcan un impacto mensurable y rentabilidades suficientemente atractivas como para atraer a los inversores convencionales.

El capital catalizador tiene un papel fundamental para desbloquear mayores flujos de inversión privada. Cuando los recursos catalizadores reducen el riesgo de las operaciones, los instrumentos vinculados a la sostenibilidad permiten avanzar en las prioridades para el desarrollo global, a la vez que ofrecen rentabilidades atractivas a los inversores.

El reto es inmenso, pero la oportunidad no lo es menos: las finanzas combinadas ofrecen a los inversores la posibilidad de participar en el arranque de un mercado que crecerá con fuerza.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.