Para los inversores, los facilitadores de IA tienen implicaciones importantes para la volatilidad del mercado. Recientemente, las preocupaciones sobre las disrupciones de software, la monetización de la creciente intensidad en gasto de capital y una posible burbuja de la IA han afectado a las principales megacapitalizaciones de IA de Estados Unidos. Al mismo tiempo, los proveedores de hardware y componentes del mundo en desarrollo se vieron en gran medida al margen.
Reforma de la gobernanza: convertir los beneficios en valor para los accionistas
Sin embargo, incluso las empresas más sólidas necesitan entornos estables en los que operar. Afortunadamente, la gobernanza corporativa en todo el mundo en desarrollo está experimentando una revolución silenciosa con profundas implicaciones para los inversores. Un ejemplo es la iniciativa “value-up” de Corea del Sur, que acaba de celebrar su segundo aniversario. Si bien la transformación de la gobernanza corporativa de Japón se fue desarrollando a lo largo de una década, Corea del Sur aún se encuentra en las primeras fases de este proceso, lo que deja un margen significativo para mejoras y una reducción del histórico “descuento coreano”.
Las entidades financieras surcoreanas están a la vanguardia de las reformas de gobernanza corporativa, mientras que los conglomerados del país, incluidas franquicias líderes mundiales en memoria, automóviles y defensa, apenas están al inicio de su viaje de mejora de las valoraciones. En otras regiones también se están haciendo esfuerzos por mejorar el valor para los accionistas. China ha animado a sus empresas estatales a priorizar las valoraciones y la rentabilidad de los accionistas, lo que indica un cambio hacia prácticas más favorables al mercado. Como parte de esta iniciativa, las recompras y dividendos récord han impulsado la rentabilidad de los accionistas.
La polarización global está creando nuevas oportunidades
Los mercados emergentes no son ajenos al riesgo geopolítico. Las tensiones comerciales, la incertidumbre en torno a las políticas y la volatilidad de las divisas pueden afectar a la confianza de los inversores. Sin embargo, la polarización está remodelando las cadenas de suministro globales de maneras que crean nuevas oportunidades para las empresas de ME. Muchos países están desviando sus rutas de comercio, diversificando la producción y creando nuevos vínculos, lo que refleja un mundo en el que los motores del crecimiento están cada vez menos sincronizados.
La energía es un buen ejemplo de ello. El aumento de la demanda global de gas natural licuado (GNL) está generando más demanda de buques metaneros, una de las categorías técnicamente más exigentes en la construcción naval. Históricamente, los astilleros chinos y coreanos han dominado este espacio, pero el cambio en las relaciones comerciales están modificando los patrones de participación en el mercado. A medida que se han intensificado las tensiones entre Estados Unidos y China, muchas empresas occidentales se han vuelto más cautelosas a la hora de realizar pedidos con astilleros chinos involucrados en rutas energéticas sensibles. Los constructores navales coreanos, con una larga trayectoria de sólidas credenciales de seguridad y relaciones consolidadas, han sido claros beneficiarios de este cambio: un ejemplo de cómo las tensiones comerciales pueden crear nuevas oportunidades.
Dado que el mundo en desarrollo es tan inmenso, creemos que la mejor manera de abordarlo es mediante una gestión activa y cualificada. Los inversores activos “bottom-up” pueden aprovechar una amplia gama de oportunidades de inversión interesantes a valoraciones atractivas. Los ME han experimentado altibajos anteriormente, pero vemos una clara diferencia entre los repuntes de ciclo corto del pasado y lo que está ocurriendo ahora: una recuperación cada vez más basada en los beneficios que podría tener mucho margen para recorrer.