Crédito privado: Qué es y dónde encaja

12 febrero 2026
5 min read

El crédito privado no es tan exótico como podría parecer.

Últimamente, el crédito privado ha aparecido en las noticias. Eso no es nada nuevo. Hace años que los inversores leen sobre las oportunidades potenciales que ofrece esta clase de activos y cómo funciona. Profundicemos un poco más en qué es el crédito privado, qué no es y cómo puede encajar en una cartera de inversión diversificada.

Empecemos por el principio: Creemos que los activos privados —y el crédito privado en particular— son un pilar fundamental de una asignación de activos diversificada. Su adición a una cartera de inversión ofrece el potencial de aumentar la rentabilidad y reducir la volatilidad. Titulares recientes han advertido de riesgos ocultos. Eso podría ser cierto en algunas partes del mercado, pero no en todas. Para entender por qué, puede que nos ayude volver a lo básico.

Desmitificar el mundo del crédito privado

En términos simples, el crédito privado es un préstamo que tiene lugar fuera del sistema bancario. Lo que antes era una pequeña parte del crédito total concedido a empresas no financieras, empezó a crecer tras la crisis financiera global, a medida que los reguladores aumentaban las restricciones a la asunción de riesgos por parte de los bancos. Cuando entraron en vigor la Ley Dodd-Frank en EE. UU. y los requisitos de capital bancario de Basilea III a nivel global, los bancos se hicieron atrás, mientras que los gestores de activos, las compañías de seguros y otros prestamistas privados dieron un paso al frente para llenar ese vacío (Imagen).

La crisis y la regulación impulsan el crecimiento de los mercados de crédito privado
La crisis y la regulación impulsan el crecimiento de los mercados de crédito privado

Exclusivamente para fines ilustrativos.
AUM: activos bajo gestión
A 31 de diciembre de 2024
Fuente: Preqin y AllianceBernstein (AB)

Los bancos siguen prestando, pero de forma más selectiva. Un banco puede negarse a conceder un préstamo que supere un determinado múltiplo de los beneficios de una empresa antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Estas restricciones suelen aplicarse de forma universal: una empresa tecnológica rentable con ingresos estables puede recibir el mismo trato cauteloso que una empresa de servicios petrolíferos expuesta a fluctuaciones del precio del petróleo, riesgos regulatorios y riesgos geopolíticos.

Oportunidades diversas en los préstamos corporativos privados

Esto condujo al auge de los préstamos corporativos directos. Así es como suelen funcionar: Un fondo de capital privado compra una empresa y aporta el 60 % del precio de compra, financiando el resto con deuda privada. Ese 40 % restante procede de un préstamo privado que establece un gravamen sobre todos los activos. Esa estructura legal pone al prestamista privado en primer lugar en la fila para recibir su reembolso si se vende la empresa: una protección importante para los prestamistas.

Estas inversiones son menos líquidas que las de los bonos corporativos high yield públicos o los préstamos bancarios sindicados, por lo que ofrecen un tipo de interés variable y mayores rentabilidades. Vemos las oportunidades más atractivas en las empresas del mercado medio con valores de empresa de entre 100 y 1500 millones de USD. En EE. UU., eso se traduce en unas 200 000 empresas con casi 48 millones de puestos de trabajo, aproximadamente un tercio de la oferta de empleo total del sector privado. Si el mercado medio fuera un país, tendría el tercer PIB más grande del mundo.

Individualmente, estas empresas no suelen ser lo suficientemente grandes como para poder acceder al mercado de préstamos ampliamente sindicados, lo que suele ofrecer precios más atractivos y mejores condiciones para los prestamistas y los inversores. Los términos pueden incluir cláusulas de protección, como límites al nivel de apalancamiento que puede tener un prestatario, lo que puede mejorar la mitigación del riesgo bajista.

Más allá de los préstamos directos: Financiación de la economía real

Pero existen otras modalidades de crédito privado con diversos niveles de potencial de rentabilidad y riesgo. Por ejemplo, gran parte del gasto de los consumidores y de las pequeñas empresas se financia en forma privada, y creemos que las estrategias de inversión centradas en ese sector ofrecen atractivas oportunidades de rentabilidad y diversificación.

El mercado de financiación basada en activos, valorado en 6 billones de USD y en crecimiento, ofrece préstamos al consumo, residenciales y para pequeñas empresas que impulsan la economía real. La financiación suele proceder de la compra de préstamos existentes para automóviles, viviendas y propiedades comerciales, tarjetas de crédito y otros. Los prestamistas privados también pueden acordar comprar conjuntos de préstamos futuros a las entidades financieras no bancarias que los conceden. A veces, los préstamos están respaldados por activos físicos que generan ingresos, como infraestructuras energéticas o aviones arrendados.

Los préstamos están muy diversificados, dados los diversos motores económicos de los activos subyacentes. Los conjuntos de préstamos al consumo a menudo incluyen miles, si no decenas de miles, de préstamos en cada operación. Estos préstamos también son autoamortizables: van reembolsando el principal de forma gradual a lo largo del tiempo, por lo que su riesgo disminuye conforme lo hacen.

Y, al igual que los préstamos corporativos directos, también cuentan con importantes protecciones estructurales que pueden ayudar a mitigar las pérdidas. Por un lado, los préstamos están respaldados por garantías físicas, lo cual hace que las recuperaciones en caso de impago hayan sido históricamente sólidas.

Consideramos que la financiación basada en activos es un sólido complemento a los préstamos corporativos directos. Además, creemos que el mercado seguirá creciendo. La enorme cantidad de capital necesaria para financiar la transición energética y la infraestructura digital y los centros de datos que impulsan la IA dependen en gran medida de prestamistas privados que puedan personalizar los préstamos y ofrecer otros beneficios. Entre esos prestatarios se incluyen cada vez más empresas que también recurren a mercados de deuda pública.

El respaldo con activos puede ayudar a reducir las tasas de pérdidas
El respaldo con activos puede ayudar a reducir las tasas de pérdidas

La rentabilidad histórica no garantiza resultados futuros.
A 31 de diciembre de 2025
Fuente: Reserva Federal de EE. UU.

Cómo gestiona el crédito privado el ciclo de crédito

¿Qué pasa cuando las cosas van mal, como puede ocurrir a veces con los préstamos? Por ejemplo, el año pasado quebraron algunas empresas financiadas en parte con crédito privado, aunque su larga lista de acreedores también incluía a grandes bancos. Algunos de estos casos implicaron acusaciones de fraude y apropiación indebida de garantías. Como mínimo, esto es un buen recordatorio de que los impagos son algo natural en la inversión de crédito, tanto público como privado. Además, estos son más probables en las últimas fases de un ciclo económico.

Sin embargo, a nuestro modo de ver, la verdadera pregunta no es si se producen impagos, sino cómo se gestionan cuando se producen, y si se traducen en pérdidas.

Las claves para saber moverse en el mercado de préstamos privados, como hemos comentado anteriormente, son la experiencia, una suscripción sólida y una estructuración de los préstamos que permita reducir las pérdidas en caso de impago. La negociación de cláusulas de protección y las obligaciones de presentación de informes permiten a los prestamistas ser proactivos.

Otras características incorporadas pueden ayudar a reducir el riesgo. Los préstamos se suelen conceder en los niveles superiores de la estructura de capital de una empresa, los primeros en la fila para el reembolso total o parcial en caso de impago. Los préstamos privados a empresas del mercado medio suelen beneficiarse de un gran colchón de recursos propios, que es el primero en absorber las pérdidas derivadas de cualquier disminución del valor del prestatario. Los prestamistas, los prestatarios y las empresas de capital privado suelen interactuar entre sí, lo que permite a los prestamistas conocer el comportamiento de los prestatarios. Ese nivel de influencia no es posible en préstamos ampliamente sindicados, los cuales a menudo cuentan con entre 50 y 80 participantes o incluso más. Y en casos puntuales en los que se han agotado todas las vías de recurso, los prestamistas privados pueden embargar activos, incluidos bienes inmuebles y maquinaria, para saldar la deuda

El crédito privado, al igual que la deuda pública, no es ajeno a los ciclos económicos, que pueden generar tensiones e incluso provocar impagos potenciales. Todos los segmentos del mercado experimentan ciclos de apogeo y de aversión. Aún así, creemos que los gestores experimentados con una trayectoria en la identificación, ejecución y gestión de inversiones atractivas de crédito privado tienen el potencial de descubrir valor real para los inversores al tiempo que ofrecen un sólido potencial para la mitigación de riesgos.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.