¿Sigue siendo buen momento para la inversión multiactivos en EE. UU.?

30 abril 2024
4 min read

Los mercados de EE. UU. ofrecen gran potencial a los inversores, especialmente cuando se tiene la capacidad de abarcar distintas clases de activos.

Con un S&P 500 en máximos históricos, puede que los inversores se pregunten si es el momento de alejarse de Estados Unidos para ir en busca de otras oportunidades. No cabe duda de que los mercados de capitales estadounidenses tienen riesgos por delante, pero creemos que siguen ofreciendo un potencial de inversión interesante, especialmente para aquellos inversores con un enfoque multiactivos adaptable y flexible.

Estados Unidos se situó al frente de una economía mundial que sorprendió positivamente en 2023. Aunque es probable una ralentización en 2024, prevemos que Estados Unidos mantendrá su brecha con el resto de mercados desarrollados. El país, además, presenta las mayores probabilidades de un aterrizaje suave.

A pesar de que las valoraciones de la renta variable parecen caras en ciertas áreas, observamos un potencial de crecimiento duradero, ya que las tendencias seculares probablemente favorecerán a las empresas estadounidenses en los próximos años. Además, con su gama completa de activos, los mercados estadounidenses ofrecen a los inversores potencial de rentabilidad y distintas opciones de diversificación que ayudan a gestionar el riesgo.

Analicemos más detenidamente los riesgos principales que tienen en cuenta los inversores y por qué pensamos que Estados Unidos está bien posicionado para sortear los posibles obstáculos que se presenten. 

¿Se ha exagerado con la tecnología? No cuando los beneficios hablan por sí solos.

Es lógico que a los inversores les preocupe que el rally de los valores tecnológicos pueda haber durado demasiado. Durante años, el sector tecnológico ha contribuido a catapultar a los mercados estadounidenses, y en los últimos tiempos ha sido gracias a un puñado de valores destacados muy prometedores. Solo en 2023, los llamados «siete magníficos» representaron el 58% de la rentabilidad del S&P 500. Su impulso ha continuado en 2024, pero creemos que los inversores deberían plantearse esperar antes de empezar a abandonar.

Puede que las valoraciones de esas empresas tecnológicas de megacapitalización parezcan caras en términos absolutos, pero resultan menos forzadas en comparación con su historial si se tiene en cuenta la extraordinaria evolución de sus beneficios. De hecho, el ratio precio-beneficios a 12 meses de los «siete magníficos» en comparación con el conjunto del mercado se sitúa muy por debajo de su media a cinco años (Gráfico).

Las valoraciones de los «siete magníficos» resultan menos forzadas debido a la solidez de sus beneficios
Las valoraciones de los «siete magníficos» resultan menos forzadas debido a la solidez de sus beneficios

Información proporcionada exclusivamente a título ilustrativo. La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
El gráfico compara el PER a 12 meses del Bloomberg Magnificent Seven Index y el Bloomberg US Large Cap ex Magnificent Seven Index.
Hasta el 17 de abril de 2024
Fuente: Bloomberg y AllianceBernstein (AB)

Dentro del grupo de los «siete magníficos», los beneficios también son mucho menos uniformes de lo que podrían pensar los inversores, y esto ha provocado cierta dispersión de rentabilidades en lo que va de año. Por ejemplo, Tesla registró una caída de los beneficios en el cuarto trimestre tras declarar un fuerte descenso de las entregas, mientras que los resultados de NVIDIA superaron las expectativas gracias a la pujante demanda de equipos y servicios relacionados con la inteligencia artificial (IA). La IA sigue al alza, pero es necesario ser selectivos a la hora de identificar oportunidades a medida que el mercado comienza a exigir unos fundamentales que justifiquen sus elevadas valoraciones. 

No obstante, más allá de esos potentes valores, hay potencial en el mercado de renta variable en general, donde se prevé que los beneficios tengan más peso a medida que la economía se modere. El mayor crecimiento de los beneficios empresariales ha favorecido desde hace un tiempo que la renta variable estadounidense ofrezca mejores rentabilidades relativas (Gráfico). Prevemos que esta tendencia continuará, ya que las empresas que logren un crecimiento rentable de manera continuada posiblemente sean las más sobresalientes en un entorno de rentabilidades más moderadas.

Los beneficios más sólidos de las empresas estadounidenses han favorecido su mejor comportamiento relativo
Los beneficios más sólidos de las empresas estadounidenses han favorecido su mejor comportamiento relativo

Información proporcionada exclusivamente a título ilustrativo. La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
EE. UU. representado por el S&P 500 Index, Global, excl. EE. UU. representado por el MSCI World ex USA Index y Europa representado por el MSCI Europe Index.
Hasta el 17 de abril de 2024
Fuente: Bloomberg, MSCI, S&P y AB

Si la inflación es pertinaz, el poder de fijación de precios puede marcar la diferencia

Tras tocar techo en 2022, la inflación inició un descenso gradual a lo largo de 2023 que fue perdiendo fuelle a principios de 2024. Debido a los repuntes a corto plazo que registran los precios, es probable que la Reserva Federal retrase su ciclo de bajadas de tipos, de manera que a lo largo del año se mantendría el contexto de «tipos de interés más altos durante más tiempo». 

Aunque los datos que evidenciaban la rigidez de la inflación en los primeros meses del año han sido una fuente de incertidumbre para los mercados, creemos que los inversores deberían centrarse en la trayectoria de la inflación a largo plazo, que es bajista. Prevemos que la evolución desigual continúe, y esto debería favorecer a los activos de riesgo, incluidas las acciones. No obstante, creemos prudente decantarse por empresas rentables con una fuerte capacidad de fijación de precios, capaces de trasladar las presiones inflacionistas a los clientes. Consideramos que esta característica es otro indicador de calidad que podría reforzar a algunas empresas si la inflación sigue siendo pertinaz.

Aterrizaje suave: bueno para las acciones y los bonos

En lo que va de año, los mercados estadounidenses de renta fija no han tenido más remedio que rendirse a una realidad de tipos más altos durante más tiempo. Los yields de los bonos del Tesoro han dado marcha atrás en su evolución de diciembre y siguen esa senda a medida que los inversores van aplazando sus expectativas de bajadas de tipos.

Sin embargo, creemos que la economía estadounidense todavía puede lograr un aterrizaje suave, y esto debería favorecer a los mercados de renta variable. Las perspectivas para los bonos también son prometedoras. Los yields son atractivos, y en el momento en que la Fed comience a relajar su política monetaria y bajen los tipos, los bonos con mayor duración (sensibilidad a los tipos de interés) deberían comportarse bien. También podrían proteger frente a posibles crisis geopolíticas si se produce una escalada de las tensiones regionales. 

Por otra parte, incorporar crédito de mayor rentabilidad a las carteras puede ofrecer un carry atractivo e ingresos añadidos junto con la renta variable en un entorno de crecimiento moderado. Aunque los diferenciales de crédito con respecto a los bonos corporativos estadounidenses parecen situarse en el extremo inferior de los rangos históricos, seguimos viendo unos yields totales interesantes. Además, los emisores cuentan cada vez más con el respaldo de unos fundamentales sólidos: la calidad subyacente ha mejorado gradualmente desde la pandemia de la COVID-19 gracias a un aumento de los beneficios empresariales, balances sólidos y el ciclo de impagos provocados por la pandemia, que se ha llevado por delante algunas de las partes más débiles del mercado.

Elecciones de EE. UU.: mucho nerviosismo, aunque es probable que influyan poco en el mercado

Aunque los inversores podrían sentirse más aliviados ante el panorama económico, en muchos casos les preocupan las posibles repercusiones de las próximas elecciones estadounidenses. Es lógico querer prepararse para los efectos que tendría en los mercados un ciclo electoral potencialmente conflictivo, pero nuestro análisis señala que, históricamente, la realidad electoral ha sido menos dramática. 

Por lo general, las rentabilidades de la renta variable en años electorales han sido acordes a las medias históricas (Gráfico, izquierda), aunque la volatilidad a corto plazo suele aumentar (Gráfico, derecha), lo que refuerza la necesidad de adoptar un enfoque activo para tratar de obtener fuentes de diversificación.

Por lo general, las acciones se han comportado bien en años electorales, pero aumentan los riesgos
Por lo general, las acciones se han comportado bien en años electorales, pero aumentan los riesgos

Información proporcionada exclusivamente a título ilustrativo. La rentabilidad histórica no es una garantía de los resultados futuros.
A 17 de abril de 2024
Fuente: Bank of America US Equity and Quant Strategy, Bloomberg y AB

Desde una perspectiva global, Estados Unidos se situó al frente de una economía mundial que sorprendió positivamente en 2023, y creemos que ese impulso todavía no se ha agotado. Aunque el crecimiento se está moderando, a medida que las aguas vuelvan a su cauce, la economía estadounidense debería mostrar mayor resiliencia que el resto de mercados desarrollados. Teniendo en cuenta el cambiante panorama macroeconómico, creemos que un enfoque multiactivos flexible que abarque distintas clases de activos puede ser muy adecuado. Por el lado de la renta variable, se trataría de centrarse en empresas de crecimiento secular con una rentabilidad sólida y combinarlo con el carry atractivo y la diversificación que aportan los bonos para protegerse frente a un posible aumento de la volatilidad.

Las opiniones expresadas en este documento no constituyen análisis, asesoramiento de inversión ni recomendación de negociación y no representan necesariamente las opiniones de todos los equipos de gestión de carteras de AB. Las opiniones pueden cambiar a lo largo del tiempo.